Tuesday, July 15, 2014

RACISTA Y ANTIMILITAR


El presidente Barack Hussein Obama y el Procurador General Eric Holder, ambos negros, insisten en cada ocasión que pueden en decir que toda crítica a su gestión obedece no a objeciones legales o de principios, sino al color de su piel.
Cualquiera deduciría que su elección la hicieron exclusivamente los negros y la verdad, por cierto, es completamente distinta. Obama fue elegido con el voto popular mayoritario de los blancos, primero en el 2008 y luego en la reelección del 2012.
Según las últimas estadísticas del 2012 los negros en capacidad de votar apenas llegaban al 13.4% de la población, frente al 73.7% de los blancos,  el 8.4% de los hispanos y el 2.9% de los asiáticos. Muchos blancos votaron por Obama y entre ellos no solo demócratas.
En cuanto a la designación  Holder, propuesta por Obama ésta tenía que ser aprobada por el Senado, según lo dispone la Constitución. Allí se la aceptó por unanimidad, sin un solo republicano en contra y todos ellos eran blancos.
La caudalosa votación en favor de Obama y el subsecuente respaldo a la nominación de su Procurador, se entienden como una generosa disposición del pueblo norteamericano por tratar de dejar sepultada en el pasado la memoria del esclavismo.
La esclavitud fue abolida en este país tras una cruenta guerra civil que costó la vida de 600.000 ciudadanos. Pero la reivindicación de los derechos del negro no se completaron, entre otros factores por el asesinato de Lincoln al culminar dicha guerra. 
Los negros, aún cuando liberados de la esclavitud, siguieron discriminados en cuanto al derecho al voto, el acceso a la educación, el transporte y en general al usufructo de los bienes a los cuales los demás tenían derecho. La obstrucción mayor provenía de los demócratas del Sur.
Pese a que hacia mediados del siglo XX finalmente se dictaron las leyes anrtisegregacionistas y los demócratas del Ku Klux Klan y los linchamientos corrigieron su posición, aún quedaban vestigios de discriminación en la mente y actitudes de muchas personas, expresada de modo voluntario o no.
Con la perspectiva de la elección de un presidente negro, la gente creyó y se entusiasmó, pensando que por fin la memoria esclavista quedaría para los textos de la historia. Fue una equivocación y una gran frustración.
Con Obama el racismo se revirtió. En lugar de advenir con él una era conciliadora como la que predicaba Martin Luther King Jr, cuyo sueño era una sociedad que juzgara a los individuos por la calidad de sus méritos y no por el color de su piel, Obama incitó al revanchismo y al odio.
El presidente negro, cuya madre era blanca, habló despreciativamente de sus abuelos blancos. E idealizó a su padre, nacido en Kenya. Por el lado paterno, no tenía raíces esclavas. Pero si un enfermizo rencor a todo lo británico y a todo lo que que se pareciese u oliese a colonialismo.
En su juventud tuvo como mentores a maestros que predicaban la doctrina marxista/leninista del imperialismo y colonialismo/capitalismo, incluídos  países no solo europeos sino también los Estados Unidos. Convencido de esas teorías, tan pronto se posesionó como Presidente juró “transformar” a este país.
En lo racial, aunque dijera ser admirador de Lincoln, no trató de imitarlo. Ni a Martin L. King Jr. Ninguno de estos líderes estaba inspirado ni movido por el odio. Ambos amaban profundamente a este país. Lincoln no quería que se fraccionara por causa de la esclavitud ni quería que ésta continúe. King buscaba que el país evolucione, se una y fortalezca.
Obama es distinto. No le gusta la historia de esta nación y quiere rehacerla y lo está consiguiendo. Aprovecha cualquier oportunidad para atizar el odio y resentimiento de los negros hacia los blancos. Y busca borrar de la mente, la geografía y la historia el concepto de que USA es excepcional. En lo militar lo ha conseguido al crear un vacío que ha generado conflictos bélicos y terroristas por doquier.
En varios incidentes en que ha habido de por medio una víctima negra, Obama ha salido a la TV apresurada e infundadamente a defenderla en la suposición de que la única razón del delito era el color de la piel. Tal ocurrió con un joven negro que asaltó a un guardia hispano y con un profesor negro que no hizo caso a la alerta de un policía.
A Obama y a Holder se les acusa de violación de la ley y de la Constitución en múltiples casos como en la manipulación del IRS (Impuestos), los casos de Inmigración, Obamacare y Veteranos en los cuales no ha cumplido con las leyes o las ha cambiado sin aceptación del Congreso. También se incluyen responsabilidades por los asesinatos de Benghazi.
En el campo militar es notoria la hostilidad de Obama. Retiró las tropas de respaldo al régimen democrático de Irak y ahora ese país está en crisis y ha caído en manos de los terroristas a los cuales se combatió al costo de  la vida de 4.500 soldados y de billones de dólares. En lugar de refuerzos, continúa reduciendo decenas de miles de soldados (inclusive del frente de batalla), en lugar de reducir gastos superfluos cuyo listado es inverosímil.
Las afrentas a la dignidad militar no cesan. Hace poco defendió al criminal de Fort Hood, oficial islámico que asesinó a sus compañeros de armas y que guarda prisión con sentencia leve. Ahora es Bowe Bergdahl, el soldado que desertó de su base militar en Afganistán y que Obama lo rescató a cambio de liberar a cinco de los peores asesinos talibanes que guardaban prisión en Guantánamo.
Obama hizo el anuncio del cambalache, prohibido por la Constitución, junto a los padres del soldado, en un jardín de rosas de la Casa Blanca. El padre habló en afgano, exhibía una larga barba afgana y al inicio de su alocución lanzó en árabe el grito de guerra de los jihadistas Ala Akbar..todo en presencia del presidente del primer país del mundo libre. 
El desertor fue traído con todos los cuidados desde Afganistán a Alemania, donde recibió cuidados médicos y luego a Texas. Acaba de ser dado de alta y reintegrado al servicio, no militar sino de escritorio. Una beca adicional, pues previamente recibió la nueva de que en su cuenta bancaría encontraría depositados 350.000 dólares de sus sueldos no cobrados.
Sueldos que no cobró mientras estuvo como huésped del enemigo talibán. Y que los recibirá sin descuento. Y que los gozará sin preocuparse de lo que anteriormente en este país y en las fuerzas armadas de cualquier otro país le habría ocurrido: un juicio marcial por deserción, esto es, por traición a la Patria.
Nada de ésto se analiza en los principales medios de comunicación. A Obama se lo ensalza, se lo cuida, se lo sublima. Por allí hay un periodista peruano radicado en este país desde los 18 años, Guillermo Descalzi. Según su biografía, es experimentado, ha cubierto la Casa Blanca, varias guerras, pero poco conoce de la Constitución según se desprende por la forma como defiende al Presidente.
El tema que toca del Obamacare se refuta con este link. 

Thursday, July 10, 2014

¿EL EMBARAZO ENFERMEDAD PREVENIBLE


El Obamacare, primer paso encaminado a la estatización de los servicios de salud en los Estados Unidos, determina que las mujeres pueden abortar y proveerse de anticonceptivos gratis, con financiamiento tanto del Estado como de los empleadores privados. 
La corporación Hobby Lobby, que fabrica artesanías muy populares, dijo que se negaría a financiar 4 de los 20 anticonceptivos del Obamacare por considerarlos abortivos. Los dueños alegaban que lo hacían por principios religiosos y el litigo subió a la Corte Suprema, que falló en su favor.
Los demócratas, pero sobre todo las mujeres demócratas y no demócratas han protestado encendidamente por la decisión de los jueces, afirmando que ello vulnera sus derechos a la feminidad y a la defensa de su salud y a hacer de su cuerpo lo que quieran. El fallo de la Suprema, 5/4, se basó en la defensa de la libertad religiosa.
Es curioso y sobre todo penoso que sean las mujeres las que defiendan el derecho al aborto y al uso libre de anticonceptivos, considerándolo como un derecho a la salud. Por primera vez en la historia ellas, las mujeres y el Estado que representa Obama, juzgan al embarazo como una enfermedad prevenible con el aborto y los anticonceptivos.
Tradicionalmente, desde las sociedades más primitivas, al sexo se lo entendía como un ritual biológico orientado a garantizar la perpetuación de la especie. No como una recreación, no como un deporte que se lo puede practicar con cualquiera, en cualquier momento y circunstancia y ahora sin que importe la diferencia de género sexual.
La atracción sexual es intensa en la especie humana y en las demás del espectro biológico. Si no fuese así, las especies podrían extinguirse. En muchas especies animales, sin embargo, el macho no actúa sexualmente sino cuando la hembra se activa y entra en celo ocasionalmente.
No así entre los hombres. El macho es un inseminador nato al acecho constante de una hembra propicia. Hay excepciones, dependiendo de la individualidad, edad y valores éticos y morales de cada cual. Pero si se hiciera abstracción de dichas barreras judeocristianas, proliferarían aquí más de lo que se supone los harenes árabes y las poligamias mormonas.
En las relaciones sexuales, el hombre es el factor activo, la mujer el factor pasivo. Pueden argüir lo que les plazca las feministas y los homosexuales, pero esa es la realidad concreta y biológica. La razón es simple: el hombre insemina, la mujer recibe la semilla y eventualmente se convierte en el centro de ese milagro que es la creación de la vida.
Desde el momento de la concepción de la vida, todo cambia en la pareja o todo debe cambiar. La hembra, la madre, tiene que ser protegida por el macho, por ella y por la vida que está gestándose en sus entrañas. Para ello tendrá el hombre que salir de cacería y proveer de alimentos y de seguridad.
Por cierto que el sexo produce placer (¿comer también no es placentero?).  En teoría, si se conviene en que el propósito biológico primordial de la unión sexual es esencialmente la reproducción, el sexo en la mujer bien podría estar asociado subconscientemente al deseo intrínsecamente femenino de concebir.
La motivación sexual del hombre es distinta. Como inseminador con la eyaculación su responsabilidad termina. Dependiendo de su vitalidad, muy pronto estará listo para inseminar a otra hembra. En una mujer normal, la condición es pasiva. Otrora, antes del uso de los anticonceptivos (excepto el condón), el hombre se abstenía de tener sexo con su novia o amiga, por temor al embarazo.
Esa era la mejor defensa de la mujer contra la vehemencia sexual del hombre. Las condiciones ahora han cambiado. El hombre tiene el camino allanado para saciar sus apetitos sexuales a cualquier hora, en cualquier instante y con cualquier persona, gracias a los anticonceptivos y al aborto (en el caso de las mujeres).
El hombre no tiene que preocuparse de gastar en preservativos, ni aborto, ni  en anticonceptivos. Todo le resulta gratis. Antiguamente, si la líbido era incontenible, recurría a una prostituta. Ahora simplemente invita a una amiga bien parecida o no. Pagan a medias un café, una cena, un cine. Luego, sin más preámbulo, no van a un motel sino al automóvil, a un parque, al departamento de ella o de él, se satisfacen sexualmente sin compromiso y fin.
Ninguno de los dos ha pagado un centavo por preservativos ni píldoras anticonceptivas. Si por algún descuido ella se embarazó, no hay problema. La organización Plan Parenthood, financiada con fondos del contribuyente, le ayuda en el aborto sin preguntas molestas ni mayores costos. Quizás se caen bien y deciden convivir por un tiempo. Sin compromisos de matrimonio ni prole. Se separan cualquier momento, al igual que se unieron. 
La decisión de la Corte Supema, dicen las feministas, es otra muestra de la “guerra contra” la mujer y su derecho a cuidar de su salud y su cuerpo. Los 4 anticonceptivos que Hobby Lobby se opone a financiar a sus empleadas cuestan 9 dólares en cualquier Walmart o Walgreens del país.
Pero el asunto no es de precio, sino de dignidad. El embarazo no es una enfermedad y menos una enfermedad prevenible. Es todo lo contrario. Es una bendición, es un milagro que la sociedad debe proteger. Lo ha hecho desde los más remotos tiempos a través de la protección de la pareja que la conforman un hombre y una mujer.
La unión en matrimonio entre un hombre y una mujer ha sido siempre motivo de regocijo en toda comunidad y se la ha celebrado con fiestas de las más diversas formas a través de todos los tiempos. Es la alegría por la continuidad de la vida, la estabilidad de la sociedad, el amor y la esperanza.
Los exégetas del homosexualismo van en sentido contrario de la historia y de la naturaleza. Las feministas que claman como derecho suyo el de satisfacer su deseo sexual y el de los hombres en cualquier instante y librándoles a los hombres de toda responsabilidad, atentan contra los derechos de la mujer, su dignidad y el  nobilísimo papel que tienen en la naturaleza.
Ese papel es, en última instancia, el de la maternidad. No el de ser objeto de placer del hombre, pasajero, gratuito y sin compromiso. Esa es la nueva concepción que tienen de la liberación femenina.

Monday, July 7, 2014

LAS RAÍCES DEL OBAMISMO


Dos documentos audiovisuales expuestos al público la semana pasada cuando se celebraba otro aniversario de la Independencia de los Estados Unidos, prueban de manera elocuente el origen de las desviaciones ideológico culturales del presidente Obama y de sus seguidores, que se hallan aferrados al poder desde el 2009.
Uno de los documentos es la entrevista que hace Megyn Kelly, en Fox News, al extremista de izquierda Bill Ayerst. Éste, según propia confesión, fue integrante del grupo terrorista Weather Underground que hacia los años 1970 detonó bombas en edificios privados y en el Pentágono, causando muertes, heridos y daños.
El otro documento es la película “America”, dirigida y producida por Denish D´Souza, que inmigró de la India hace 30 años. Como en su film de hace cuatro años “2016”, que batió récords de taquilla, D´Souza trata de refutar en su segunda producción el empeño de la izquierda por hacer aparecer a los Estados Unidos como el país originario de todos los males del mundo.
Megyn Kelly, con su entrevista a Ayerst, confirma que es la mejor entrevistadora de TV de Fox y del pais, Ha superado a Bill O´Reilly quien bien haría en aunciar su retiro voluntario, satisfecho de su misión bien cumplida por más de un decenio.
Megyn, que tiene título de abogada, es frontal en su encuentro con Ayerst sin abandonar su papel de entrevistadora. Con habilidad profesional, encauza a su invitado hacia lo que interesa al público: que responda a las preguntas, que no las eluda, desvíe ni tergiverse, sin que al propio tiempo interfiera el ego del entrevistador.
Ayerst, ante la presión de Megyn, niega estar arrepentido de haber sido el autor de una veintena de atentados y más bien se lamenta de que no tuvieron mayor impacto en favor de la causa. ¿Cuál era la causa? Retirar el apoyo militar norteamericano en Vietnam y evitar el “genocidio” de 6.000 civiles vietnamitas por semana.
Cuando se le observó que las bombas del WU causaron muertos y heridos Ayerst dijo que John McCain lanzó más bombas y ocasionó más muertos en Vietnam. Megyn no lo dijo, pero en Vietnam había una guerra desatada por las URSS y China desde el Norte para apoderarse del Sur. Al interior de USA había paz.
En el curso de la entrevista, Ayerst confesó que no siente orgullo de ser norteamericano y que si la edad lo permitiera (tiene 70 años) volvería a optar por la violencia de su juventud para corregir los defectos de esta sociedad. No ve contradicción que él y su mujer gocen de salarios de 6 cifras como catedráticos en universidades estatales.
La visión que Ayerst tiene de los Estados Unidos es la misma que D´Souza transcribe al comienzo de su film “America”, dicha por los “liberals”. Colón y los colonizadores europeos fueron genocidas. Los blancos de la colonia eirigieron sus fortunas con el esclavismo negro. La república se enriqueció luego con las guerras de conquista y la explotación.
Son los mismos “talking points” o estribillos con que los camaradas que se adiestraban en Moscú difundían por Europa, África y América desde inicios del siglo XX. El capitalismo es explotación y su máxima expresión diabólica es los Estados Unidos. La salvación está en el marxismo/lenismo, cuya meca es Moscú y la URSS.
Lo problemático es que esta doctrina cala muy hondo en sus seguidores y los hechos no cuentan nada para desvirtuarla. No importa que la imposición del comunismo en la URSS, China, Cuba y otros países de la órbita causara la muerte por hambre y ejecuciones de más de 100 millones de personas. Su fe en la doctrina permanece inalterada.
Cuando hablan del oprobio norteamericano por la esclavitud, los “liberals” no mencionan que entre los indígenas precolombinos ya había esclavos, como ya los había en la Grecia y Roma antiguas. Fueron los vikingos, al expandirse hacia las islas birtánicas y el sur de Europa que crearon el muy lucrativo negocio de la venta de esclavos. A Francia, España, Italia, vendían “eslavos” como esclavos. De allí el origen de la palabra.
Lo que distingue a la esclavitud en los Estados Unidos, dice el film, es que para abolirla se requirió de una guerra civil con 620.000 muertos, más que los 405.000 norteamericanos muertos en la II Guerra Mundial. Y la guerra la peleó el republicano Abraham Lincoln para derrotar a los esclavistas y separatistas demócratas del Sur.
Los esclavistas no eran solo blancos. La película revela que había igual número de negros libertos esclavistas en el sur. Es conocido, además, que los traficantes blancos que iban al África no se dedicaban a la cacería de negros para embarcarlos para América. Eso lo hacían los negros. Como los musulmanes en el norte de África.
Los negros en los Estados Unidos, tras la Guerra Civil, no alcanzaron a plenitud sus derechos debido al asesinato de Lincoln, a manos de un demócrata. Es probable que él habría sorteado los obstáculos para lograr completar los ideales del sacrificio militar. Pero la desgracia ocurrió y la segregación continuó, pese a la abolición de la esclavitud.
Ayerst, Obama y los demócratas en general pretenden ser ellos los defensores de los negros y nunca perdonaron a Lincoln la abolición. Para mantener al negro “en su sitio”, organizaron el Ku Klux Klan, el movimiento de la superioridad blanca y con linchamientos se opusieron a todo intento de integración en escuelas, colegios, universidades, transporte y demás. 
Fueron presidentes republicanos como Eisenhower y Nixon los que tuvieron que recurrir a la fuerza para imponer medidas integracionistas. Hasta que finalmente el presidente Lyndon B. Johnson cedió a la presión  republicana y se aprobó y entró en vigencia la ley de Derechos Civiles que terminó con la discriminación racial, al menos en lo legal.
La esclavitud, así lo determinó la Iglesia Católica en la Edad Media, es condenable desde todo punto de vista. No debió tolerarse en las colonias de la futura república de USA, ni en la Constitución que la conformó. Pero había un dilema. Si se excluía la esclavitud, las 13 colonias nunca habrían constituído la Unión.
Al iniciar su mandato Lincoln no se declaró abolicionista,  pese a que su repudio a la esclavitud le era consustancial. Quería preservar la unidad y buscar alguna salida alternativa a la guerra pensando, como así lo dijo, que no siempre la vía directa es la mejor para cruzar un pantano. Pero fue inútil y la guerra estalló. Su misión desgraciadamente quedó trunca.
Según se estipula en la película de D´Souza, tanto en la Declaración de la Independencia como en la Constitución de los Estados Unidos queda claro que el derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad son aspiraciones siempre abiertas, siempre perfectibles, nunca concluídas. Así lo entendió Martin L. King Jr., el propio Friedrich Douglass cuando dialogó con Lincoln sobre la esclavitud. La liberación era posible, era dable y aspirable aquí, en USA y no en Liberia como alguien sugería a los negros.
Porque hay negros que si aman a los Estados Unidos, que si han logrado aprovechar sus oportunidades y triunfar, como se demuestra en la película con ejemplos. Los demócratas que desprecian a este país tienen en sí mucho de amargura, ignorancia, envidia, revanchismo o, si están en la cima económica y política, ambición de poder y control.
Las quejas de Ayerst y los “libs” sobre el genocidio indígena a partir de Colón y los conquistadores, no tiene sustento. El 80% de los indígenas fue víctima de infecciones para las que no tenían defensa inmunológica. Es lo mismo que sucedió en Europa con la “peste negra” (asiática) que mató a 25 millones de personas o 1/3 de la población y entre 40 y 60 millones en Asia en el siglo XIV.
¿“America” se ha enriquecido por las guerras de conquista? La película lo refuta, citando al general Colin Powell: la única tierra que hemos reclamado luego de nuestras batallas es la que hemos necesitado para enterrar a nuestros muertos... (como fondo, los camposantos cubiertos de cruces en Normandía)
El subtítulo de la película “America” dice: ¿qué hubiera sido del mundo sin los Estados Unidos? Igual podría decirse de las tres Américas: ¿qué hubiera pasado con ellas si Colón nunca llegaba a América? En todo caso, ver la película y ver y escuchar a Bill Ayerst es como estar viendo y escuchando a Obama o a cualquiera de los suyos. Terrible.

Wednesday, July 2, 2014

¿ÉSTE ES EL PRESIDENTE DE USA?


Barack Hussein Obama, a juzgar por sus acciones, no parece ser líder de los Estados Unidos sino un caudillo de Kenya, donde nació su padre, o de algún país del tercer mundo como Venezuela, Ecuador o Nicaragua. 
Durante sus casi seis años como gobernante, se ha demostrado siempre incómodo con el sistema político y cultural del país en el cual no se sabe si nació, pero en el que se educó desde la secundaria hasta la universidad, obteniendo los títulos correspondientes.
Se dice que se especializó en Derecho Constitucional, pero nada se conoce de sus escritos pues permanecen sellados y vetados al público. Sería muy interesante adentrarse en el pensamiento de su juventud, cuando al propio tiempo se adiestraba como agitador social.
Porque si estudió Derecho Constitucional, lo obvio sería suponer que defendería su valor, su existencia y supervivencia. Todo lo contrario. En su opinión, ese documento es obsoleto, tiene que ser modificado y adaptado al cambio de los tiempos.
Otros expertos, los verdaderos expertos, tienen un criterio diametralmente opuesto. La Constitución norteamericana que entró en vigencia en 1789 y que sigue en vigencia con solo 23 enmiendas, contiene principios básicos inmutables para una democracia. 
Lo inmutable, que con sabiduría intuyeron los fundadores de esta nación, es la necesidad de establecer un sistema de fracturación del poder en tres ramas, que evite que los gobernantes se auto idolatren y caigan en la tentación de adoptar cualquier forma de tiranía.
La conclusión a la que llegaron los fundadores se basaba en la idea que  tenían filósofos franceses e ingleses. Pero nunca esa idea había llegado a una forma tan concreta, primero con la Declaración de Independencia y luego con la Constitución y sus 10 artículos de la enmienda de los Derechos Civiles (Bill of Rights).
Desde entonces a la fecha la ruptura del principio de la división de los poderes en las tres ramas inevitablemente ha conducido a cualquiera de las formas de tiranía de izquierda o de derecha, monárquicas o no, civiles o militares, fascistas, nazis, comunistas, socialistas o caudillistas.
A Obama le eriza esta división clásica. Aceptaría la existencia de un Congreso, pero siempre que estuviese integrada por dóciles miembros del partido demócrata. Como el congreso unicameral del Ecuador, llamado asamblea, que tiene 100 correistas de 135 integrantes. En USA hay dos cámaras, pero solo en el Senado hay mayoría demócrata pro Obama. 
Se irrita porque en la Cámara de Representantes no le aprueben lo que quiere. Por ejemplo, una reforma a la ley de inmigración que a la postre conceda amnistía a los casi 11 millones de inmigrantes ilegales. La táctica que persigue es legalizar a esos individuos y contar con sus votos para las futuras elecciones.
Los republicanos contraproponen una aprobación de las reformas por partes, para evitar confusiones con el proyecto que tiene 3.000 páginas. Obama presionó para que se apruebe una ley de estatización de la salud con casi igual número de páginas. Nadie leyó esa ley y se la aprobó sin un solo voto republicano. 
La ley de salud es tan mala que Obama la ha pospuesto por partes o la ha enmendado. La Constitución le prohibe hacerlo pero él no se inmuta. Según él, es la Constitución la que se equivoca. El Presidente de la Cámara, cansado de tanta violación de la Carta Magna, anuncia que lo enjuiciará por ésta y otras causas.
Desafiante, Obama dijo hace una par de días: Enjuícienme, si quieren! Aquí me encontrarán. Ese gesto recuerda al de Rafael Correa, presidente del Ecuador, cuando fue a armar bronca a los policías que se reunieron en la sede de su regimiento para demandar una revisión de salarios.
Según se ha comprobado, Correa preparó un sainete teatral para las cámaras de TV. Llegó en su limusina seguido por la caravana de guardias, ordenó que se detengan frente a un portal, bajó, se soltó la corbata y abrió la camisa y exhibió su pecho desnudo y dijo: disparen! Su escolta se acercó y le dijo: no, presidente, no es aquí, es más adelante...
Entonces prosiguió y llegó al sitio indicado y repitió la farsa. Desafió a los policías a que lo maten. Nunca ocurrió ni pudo ocurrir eso sino lo contrario. Fue invitado a pasar y a mantener un diálogo respetuoso que luego él negó. Más tarde dijo que se libró de un magnicidio (¿regicidio más bien?) fraguado por la derecha. Hubo muertos, heridos e inocentes condenados a prisión.
El caso de Obama, por cierto, tiene un curso distinto. Pero su desapego a la ley es notorio. Su argumento de que gobernará por decreto ejecutivo si el Congreso le sigue ofreciendo resistencia, no es aplicable en este país. Si no logra el consenso, tiene que renunciar al objetivo que se propuso. Así han actuado presidentes de los dos bandos ideológicos.
George W Bush, su predecesor republicano, se empeñó en proponer una muy aceptable reforma a la ley de inmigración. Pero no tuvo el respaldo de los demócratas y de gran parte de los republicanos. No desafió a nadie ni maldijo de la Constitución: archivó el proyecto. Igual ocurrió con Bill Clinton, demócrata, cuando se valió de su mujer Hillary para tratar de que se aprueba la ley de salud que ahora Obama presionó para ponerla en vigor. Nadie le apoyó, retiró el proyecto en paz. 
Según las últimas encuestas Obama es ahora el peor de los presidentes en 70 años. Se lo catalogaría el peor de los presidentes de todos los tiempos si no tuviera todavía el amparo de los medios de comunicación con la salvedad de muy pocos. 
El escándalo Watergate, que produjo la renuncia del presidente Richard Nixon, republicano, fue motivo de diario despliegue en sitios privilegiados en todos los medios audiovisuales y escritos de los Estados Unidos durante días, meses y años. Los reporteros del The Washington Post, autores de la investigación, son grandes héroes hasta la fecha.
Si Obama hubiese sido el gobernante de entonces, la noticia de que sus subalternos hubiesen grabado conversaciones de los republicanos en conferencia en el hotel Watergate de Washington, no habría merecido sino un espacio como de aviso claisificado en páginas interiores del The New York Times.
Pero el caso Benghazi, con la masacre del embajador de Estados Unidos y tres funcionarios por negligencia de Obama y Hillary Clinton, no fue cubierto por los mayores medios. Tampoco la mentira de la supuesta pérdida de emails probatorios de que Obama ordenó al IRS, la agencia de impuestos, hostigar a líderes y organizaciones republicanas previa a la reelección presidencial del 2012.
La Corte Suprema de Justicia, que cometió la hasta hoy inexplicable falta de no declarar inconstitucional el Obamacare, por lo menos acaba de decidir que esta ley atenta contra la libertad religiosa al imponer la venta subsidiada de anticonceptivos a empleadas de empresas que no respaldan el aborto. 
También resolvió que es ilegal obligar a determinados empleados públicos bajo contrato que aporten obligadamente a los sindicatos y dijo que son ilegales los nombramientos hechos por Obama de funcionarios que deben contar con la aprobación del Congreso. Él los nombró aduciendo que el Congreso estaba en receso, cuando en realidad no era así. (En total, la Corte ha encontrado ilegalidad en casi una veintena de acciones de Obama)
Las reacciones observadas tanto en las encuestas como en la Cámara de Representantes y la Corte Suprema, aunque pequeñas, son significativas dentro del contexto institucional de este país, tan distante por tradición y por historia de las naciones tercermundistas a las cuales Obama parece pertenecer por vocación.
Ojalá estos hechos sean buen augurio de lo que pudiera ocurrir en las próximas elecciones de noviembre, cuando se elijan nuevos legisladores y gobernadores y las de noviembre del 2016, cuando Obama finalmente será reemplazado por alguien que tenga fé en los Estados Unidos, en su cultura y en la Constitución que la sustenta.

Friday, June 27, 2014

PARA ENTENDER LO DE IRAK


Para entender lo de Irak no se necesita haber hecho estudios de ciencias militares en West Point o de ciencias políticas en Harvard. Simplemente basta con aplicar el sentido común al analizar los hechos, con la ayuda de la historia.
Irak y el Medio Oriente en que está ubicado, se halla convulsionado porque paulatinamente ha vuelto a caer bajo el dominio del extremismo musulmán tras el derrocamiento de Saddam Hussein, dictador iraquí que sucumbió ante las fuerzas invasoras al mando de USA.
Las fuerzas militares norteamericanas y de 34 países aliados atacaron a Irak y Afganistán luego de la masacre del 11 de septiembre del 2001, en la que fallecieron casi 3.000 civiles con la demolición de las torres gemelas de Nueva York, el atentado al Pentágono y la caída del avión de pasajeros en Pensilvania.
Los ataques fueron planeados en Afganistán por una de las facciones extremas islámicas,  el Al Qaeda. En rápido operativo militar, el régimen talibán de ese país fue depuesto de inmediato. La siguiente acción contra Irak tuvo dilación hasta probarse que Hussein tenía armas químicas de destrucción masiva, según datos de los servicios de inteligencia de varios países.
Hussein huyó, fue descubierto, tribunales iraquíes lo sometieron a juicio, fue sentenciado y ejecutado. El pueblo, con plena libertad, eligió una asamblea que aprobó una Constitución y un sistema parlamentario. Los comicios se realizaron en paz y libertad y desde entonces Nouri al-Maliki es el Primer ministro democráticamente electo.
Irak se hallaba pacificado y las tres facciones tribales en convivencia. Pero la armonía se basaba en el respaldo de las fuerzas militares especialmente de los Estados Unidos, pues el enemigo, el terrorismo islámico, no había sido derrotado y sobrevivía en la zona alentado por Irán y los países árabes petroleros.
La estabilidad languideció en las postrimerías del gobierno de George W. Bush. Pero éste, contra toda resistencia decidió reforzar los contingentes militares y al mando del general David Petraeous, consiguió doblegar a los terroristas árabes y volver a imponer la paz. Eso ocurría hacia el año 2009, justo cuando Barack Hussein Obama sucedió a Bush. 
Toda la dinámica cambió. Obama reiteró, como en la campaña, que su propósito era batirse en retirada de Irak y de todos los frentes de batalla. Aún antes de posesionarse había evidenciado su aborrecimiento por Malik y ya como gobernante le retiró su apoyo y en días recientes hizo público su deseo de que renuncie.
Maliki, sin respaldo militar ni político de los Estados Unidos se ha debilitado y el enemigo ha avanzado sin oposición. Obama y sus secuaces cínicamente acusan a Maliki de que no haberse defenddido ni hecho las debidas concesiones al enemigo que ahora se ha tomado las principales ciudades del Irak y está a las puertas de Bagdad.
Desde un principio Obama se ha empeñado en borrar de la mente de los norteamericanos y el mundo que los Estados Unidos es un país  de excepción.  Es como cualquier otro, ha dicho y se ha esforzado por quitarle todo rastro de liderazgo en los campos político y militar.
Tradicionalmente y por su ubicación geográfica, los Estados Unidos ha perferido mantenerse al margen de las guerras. Se ha visto involucrado en ellas al ser atacado en los siglos XVIII, XIX, XX y en este siglo. Pero a diferencia de otras naciones, una vez victorioso no solo no se ha posesionado de territorios de los países vencidos, sino que ha acudido a auxiliarles.
Eso lo ha vuelto,  entre otras razones, excepcional. Tras la II Guerra Mundial la Europa del Eje se recuperó espectacularmente con el Plan Marshall, mientras la URSS se apoderaba de más y más países satélites bajo la tutela comunista de Moscú. Cuando la táctica expansionista se hacía cada vez más intolerable, intervino Reagan.
¿Cómo? Sin un solo disparo ni misil. Pero con la demostración de la fuerza de sus principios y el respaldo de unas fuerzas militares remozadas y la unidad de criterio de la primera ministra británica Thatcher y del Papa Juan Pablo II. El Muro de Berlín cayó en 1989 y el imperio comunista comenzó a disolverse.
No así su ideología, que ha logrado infiltrarse con infinidad de variedades que tienen un cordón umbilical común: gobiernos cada vez más interventores, libertades individuales cada vez más coartadas. Obama se debe a esa ideología, absorbida de instructores como Saul Alinsky, el mismo del cual se amamantó Hillary Clinton.
Según Obama y su cohorte, de la que forma parte Clinton, es un mito que el terrorismo islámico sea enemigo de los Estados Unidos. Para Obama, el Islam de su niñez en Indonesia es una religión bella y los llamados crepusculares que escucha de las mezquitas, jamás dejan de conmoverle. Llegó a decir que el Islam fue tan importante para la formación de Estados Unidos como lo fue el judeocristianismo.
Por mucho tiempo se ha negado a emplear el vocablo terrorista y en el caso de Benghazi, dijo que el ataque no fue de ellos, sino de árabes disgustados por un video anti islámico divulgado en el Internet. A Maliki lo acusa de no hacer liga con el enemigo y ha enviado a John Kerry para que les diga que cesen los asesinatos y se comporten bien.
Franklin D Roosevelt, ídolo de la izquierda, enfrentó la gran depresión con obra pública a diestra y siniestra. Magnífico. La gente tuvo empleo para palear construyendo puentes, presas, caminos. Pero ¿de dónde sacar la plata para los sueldos? Muy sencillo: de las fuerzas armadas. Las partidas se redujeron hasta en un 90%...
Al otro lado, en el Reino Unido, se vivía un fenómeno similar. Y Hitler, pese a prohibirlo el Tratado de Versalles, se armaba hasta los dientes. Hasta que el general Douglas MacArthur en USA y Winston Churchill en Inglaterra dieron la voz de alarma y las clases dirigentes comenzaron a mirar la realidad.
Roosevelt se percató aún antes de Pearl Harbor de la inmensidad del peligro de Hitler. Pero necesitó del ataque japonés para movilizar a la nación y conducirla a la guerra hasta la victoria. Hasta la victoria. Este es un factor que parece que no ha tenido culminación debida en las últimas intervenciones militares de los Estados Unidos.
En Corea, Vietnam y ahora en el Medio Oriente, los Estados Unidos no han terminado la misión con la firma de rendición del enemigo, como cuando el mundo miró extasiado en los casos de Alemania y Japón. Pero al menos en Corea, Europa y el Japón los Aliados dejaron fuerzas militares que garanticen que la paz no será alterada. La guerra terminó en 1945 y las tropas aún permanecen allí.
El caso de Irak es tanto o más precario que el de Alemania de posguerra, con la división Este/Oeste. Si los aliados hubiesen tenido el mismo criterio derrotista que Obama y abandonaban Berlín y Alemania, hace tiempo que la URSS se habría tomado todo el país. Es lo que está pasando hoy con Irak.
Muchos objetan que las fuerzas aliadas al mando de Estados Unidas hayan ido a Irak a derrocar a Hussein, porque no hallaron las armas químicas de destrucción masiva. La acción militar demoró meses y en ese lapso Hussein pudo evacuar esas armas a Siria, como bien se vió en fotografías y clips de TV de la época, con caravanas de camiones que cruzaban el desierto de Bagdad a Damasco.
Uno de los logros de que se ufana Obama es que el presidente de Siria Bashar al-Assad accedió a deshacerse bajo su presión de las armas químicas de destrucción masiva. ¿De dónde las obtuvo si no de Irak? Israel, meses atrás, atacó también una instalación siria construída con ese objetivo.
El diario londinense The Telegraph acaba de publicar un informe acerca de las instalaciones de armás químicas que los terroristas invasores hallaron en Irak. ¿Qué mayor prueba de que existieron? Si no están activas, algún día lo estuvieron. Fueron empleadas para matar kurdos. Podían haberse ampliado con Hussein para matar a occidentales.
The Al Mutannah chemical weapons complex (CIA)
16.52 The remaining chemical weapons from Saddam Hussein's regime are stored in two sealed bunkers, both located at the Al Muthanna Chemicals Weapons Complex, a large site in the western desert some 80km north west of Baghdad.
This was the principal manufacturing plant for both chemical agents and munitions during Saddam Hussein’s rule.
Thousands of tonnes of chemical weapons were produced, stored and deployed by the Saddam Hussein regime. Iraq used these weapons during the Iran - Iraq War (1980 to 1988) and against the Kurds in Halabja in 1988.
16.32 Isis jihadists have seized a chemical weapons facility built by Saddam Hussein which contains a stockpile of old weapons, State Department officials have told the Wall Street Journal:

Es la amenaza que sigue pendiente con el enemigo islámico sin contendor que ahora podría lanzar nuevos ataques tipo 9/11 en cualquier momento, pero esta vez con armas nucleares de los arsenales de Irán, Pakistán o de Corea del Norte.

Wednesday, June 18, 2014

LOS MILAGROS DE CORREA Y CASTRO


En días pasados Rafael Correa se reunió en Bolivia con Raúl Castro, Evo Morales, Nicolás Maduro y otras perlas del G-77 para advertir que en Venezuela y otros países de la región había el peligro del avance de la derecha por lo cual había que estar preparados para detenerla. 
Por derecha, entienden él y sus coidearios, es el movimiento de todo aquel que no comparte los ideales de la “revolución” castrista y sus variantes, como la emprendida por él en el Ecuador, con supresión de las libertades de expresión, absorción de poderes y manejo irresponsable de la economía. 
Un analista que visitó al Ecuador recientemente, en nota informal que no me ha autorizado divulgar con su nombre, me contó sus impresiones sobre el clima político y económico del país. Son desalentadoras pues destacan la carencia de nuevo liderazgo, el miedo a expresarse, los compromisos que existen por conexiones con el gobierno.
Como anillo al dedo acaba de llegarme, de manos de un sacerdote cubano católico amigo, que está en misión en el sur de la Florida, copia de una entrevista hecha por un periodista castrista residente en Miami al periodista y escritor, también cubano, Alberto Montaner.
El entrevistador defiende a Fidel como si él estuviera en La Habana, pero es vapuleado por Montaner con datos y cifras en todos los casos. Sería bueno que la entrevista la escucharan no solo Correa, sino sus súbditos y tantos admiradores de los Castros, como Rodrigo Borja. 
Recuerdo que asistí a la ceremonia de posesión de Borja. Cuando llegó Fidel al Congreso, poco faltaba para que se prosternasen ante él politicos y periodistas como Benjamín Ortiz y tantos otros. Con seguridad Borja continúa admirándolo. Cuando regresó de visitar a China roja, dijo que el sistema allí era la solución ideal entre el capitalismo y el comunismo.
En cuanto a Correa, nunca ha ocultado su amor por Fidel y su revolución perpetua. Ha visitado a la Isla y a los Castro en repertidas ocasiones, en una de ellas para hacerse atender de una lesión de la rodilla, seguramente por no confiar en la medicina ecuatoriana. Tiene infinidad de médicos y de asesores cubanos en varias disciplinas, sobre todo en seguridad.
Así que bien les vendría, primero leer los acápites de la nota del analista y luego oir clip del YouTube con el audio de la entrevista a Montaner acerca del milagro de la revolución castrista, que ya dura más de medio siglo. Fue grabada en el 2009, pero es tan válida como si hubiese sido grabada ayer.
Aquí párrafos del análisis sobre el Ecuador:

“El sector público es inmenso, hay ministerios por todas partes, con una burocracia “técnica” (en el sentido que son graduados universitarios) que no hace nada sino “fregar la pita” para así justificar sus salarios, que dicen que están en promedio de $1,800 mensuales más 13º, 14º (sueldos), carro, chofer, y mil prebendas más. 
“Los abogados que tenían sus prácticas privadas están al borde de la quiebra, porque el gobierno ha contratado más de 1.500 que hacen de “defensores públicos” con el consabido sesgo a las sentencias laborales en contra de los empleadores.
“Me temo que este monstruo gubernamental no podrá ser desmantelado sin una conmoción social tremenda, porque como hay más de 600 mil burócratas casi no hay familia en el Ecuador que no tenga un pariente, agnado o cognado, que no esté con empleo público.
“¿Por qué no hay una rebelión de los sensatos? ¿O una revolución del sentido común como diría Blasco (Peñaherrera)?  Hay varias razones.  La principal es la desventaja en número (20 contra 30 en porcentajes) con el agravante de que los del 20% tienen que trabajar mientras que los otros se movilizan fácilmente.  También hay temor en los medios de comunicación, la ley mordaza está haciendo su trabajo.  Muchos de los críticos del gobierno han bajado de tono y los radicales de izquierda que solían hacer manifestaciones y paros, hoy se ven perseguidos por “terroristas”.  El MPD, la FEUE, la FESE , la Conaie, etc. no suenan para nada.  Lo cual hasta cierto punto me complace, pero las Cámaras de la producción también han enmudecido. 
“Las cámaras son la única opción de organización que tienen los del 20%, sin ellas no existe otro método para que algo se organice en contra de Correa.  Los Yasunidos ya se separaron y no creo que vaya a haber una manifestación espontánea, ni de la gente joven pues tienen vista en la mira los miles de becas que están recibiendo.
“¿Hacia dónde va el país?  Por el momento el gobierno está pasando una falta de liquidez significativa.  El gasto corriente en promedio es de $2.500 millones, tenía unos 800 millones, con lo del oro ha conseguido unos 400 millones más, del Bco. Mundial podría conseguir unos 300 millones y el resto de emisión de bonos en Wall Street.  Esta emisión es tan necesaria que hasta ha abandonado un poco la retórica en contra de acuerdos comerciales que parece que podrá terminar uno con la Unión Europea y así ganar un poco de credibilidad en los mercados internacionales.  Me cuentan que están “limpiando y aseando” las oficinas y pasillos del BCE, del MinFin para que cuando vengan los del FMI vean que somos “ordenados y aseados”. 
“De todas maneras, el bache fiscal es un dolor de cabeza para Correa, ha quitado almuerzos, uniformes y otras prebendas a la burocracia.  Están debiendo sueldos en un par de meses y dicen que están despidiendo gente.  Quizás sea cierto, pero lo están haciendo de manera muy sutil.  Hay jubilados que no reciben pensiones en casi un año y eso sí está en la noticia porque eso es un crimen para los ancianos.”
A continuación, el enlace o link de la entrevista a Montaner



Monday, June 16, 2014

¿CAPÍTULO II EN ANGOSTURA?


El presidente colombiano Manuel Santos acaba de ser reelecto con el 51% de los votos, frente al 45% de su rival Oscar Zuloaga. Ahora no cabe duda: el pueblo respalda la tesis de Santos de que le conviene al país claudicar frente al terrorismo para supuestamente así alcanzar la paz.
Es lo mismo que piensa el presidente norteamericano Barack Hussein Obama, quien hace pocos días liberó a cinco de los más altos y peligrosos líderes de la organización terrorista talibán, que cooperó con Al Qaida para los asaltos del 9/11 en territorio de los Estados Unidos.
En ese fecha del 2001 fueron demolidas las Torres Gemelas de Nueva York con aviones comerciales secuestrados por terroristas árabes, otro fue a estrellarse en el Pentágono y uno más cayó en Pennsylvannia cuando los pasajeros se amotinaron contra los asaltantes. Casi 3.000 ciudadanos norteamericanos perecieron, más que los 2.008 en Pearl Harbor.
Los terroristas planearon el mayor ataque en tiempo de paz amparados por el gobierno talibán de Afganistán. El presidente George WBush, con el respaldo del Congreso, atacó y derrocó a ese régimen. Luego, basado en informes de inteligencia y también con apoyo del Congreso y de 34 países, atacó al régimen cómplice de Hussein en Irak.
La guerra anti terrorista de más de diez años no ha culminado en victoria. Con Bush y la estrategia al mando del general David Petraeus, se logró doblegar a Al Qaida en Irak, pero luego en el 2009 vino la transición y Obama comenzó a transformar al país. Ordenó el repliegue de tropas en todos los frentes y el sacrificio de las vidas de 4.500 soldados se esfumó.
Irak se ha hecho pedazos y ha caído en manos de los mismos terroristas que atacaron a USA en el 2001 y que se han propuesto volver a hacerlo y arrasar con Israel. Irán, que también ha dicho sin ambages lo mismo, ahora ha ofrecido ayudar a Irak y el canciller John Kerry, a nombre de Obama, le ha dado la más cordial bienvenida para hacerlo.
Parte de los caídos en las batallas antiterroristas obedecieron a los esfuerzos por capturar a los principales cabecillas. A ellos se los encerró en la prisión especial de Guantánamo, en espera de juicios especiales en cortes militares y hasta que culmine la guerra con la derrota del enemigo. Obama, en su campaña electoral, dijo que el encierro era inhumano y que los liberaría.
Lo ha cumplido, violando tradiciones y leyes. No consultó con el Congreso y los intercambió con un soldado acusado de desertor. Si los legisladores no lo interpelan, se sentaría un pésimo precedente. Con el enemigo cabe negociar solo si ha entregado las armas, si se declara vencido. Hacerlo con la batalla en curso, es capitulación, equivalente a tración.
Cuando China y la URSS decidieron expandir el dominio comunista de Corea del Norte a Corea del Sur, las Naciones Unidas organizaron una fuerza multinacional de contención comandada por el general Douglas McArthur. Cuando el balance se inclinaba en contra de los aliados, por el crudelísmo invierno y los 500.000 nuevos soldados chinos, McArthur pidió refuerzos.
La solución habría sido el uso de fuerza nuclear disuasiva. Los estrategas militares en Washington dieron el visto bueno pero el demócrata Harry Truman se opuso y prefririó destituir al general estrella, que fue recibido en triunfo en Nueva York. Dos años más tarde, en 1952, se firmó un armisticio que dura hasta la fecha, con la península dividida en dos Coreas.
Desde entonces la noción de guerra sigue confusa por influjo de los pacifistas, generalmente de la izquierda radical. Utopistas que suponen, por conveniencia o por razonamientos equivocados, que si las guerras brotan, solas se extinguen con buena voluntad, diálogo y negociaciones.
Pero ocurre que las guerras las originan muchos de esos mismos radicales. Puesto que pretenden poseer la verdad absoluta, las libertades individuales son su peor obstáculo y para cohartarlas recurren a la violencia con gobiernos autoritarios e intolerantes. Es el caso de la URSS y del fascismo con Hitler y Mussolini o con los Castros en Cuba.
Los aliados victoriosos de la II Guerra Mundial, al concluir el conflicto se dedicaron a reconstruir los países destruídos y a fortalecer sus sistemas corroídos. Los soviéticos, en cambio, liquidaron toda resistencia civil y militar pro democracia en Polonia, Bulgaria y demás países liberados del Eje en Europa, para encuadrarlos dentro del cerco de la URSS.
Luego promovieron guerras para expandir el imperio en Corea, Vietnam, África y hábilmente financiaron infiltrados y agentes como lo denunció con documentos el senador McCarthy. Cuando Cuba y Fidel cayeron bajo las redes de la URSS hace más de medio siglo, su influencia vía infiltraciones, chantajes, sobornos, guerrilla y terrorismo no han cesado hasta la fecha.
Una de las más añejas pruebas son las FARC de Colombia. A lo largo de tantos años, sus integrantes se han fusionado con el narcotráfico y juntos han creado esa nueva especie del terror, el narcoterrorismo, que ha corrompido a la sociedad dentro y fuera de Colombia. Pocos presidentes han sido tan eficientes para combatir a las FARC como lo fue Álvaro Uribe.
Uribe propinó uno de los más certeros golpes a las FARC el 1 de marzo del 2008 en Angostura,  un punto en la provincia fronteriza ecuatoriana de Sucumbíos. Fue un golpe maestro, dirigido por el entonces ministro de defensa Manuel Santos. Allí murió el segundo a bordo del grupo, alias Jorge Reyes y una veintena más de guerrilleros.
Los narcoterroristas estaban virtualmente derrotados con este golpe, como lo estaban los vietcongs en Vietnam antes de la orden de retirada de las tropas dada por Washington. Rafael Correa, que ya era presidente del Ecuador desde entonces, se indignó con Uribe y Santos y suspendió las relaciones diplomáticos. Evidentementre él conocía que Raúl Reyes estaba en Angostura pues su ministro de Seguridad Gustavo Larrea conferenciaba con él.
Correa nunca quiso llamar “terroristas” a los integrantes de las FARC. Prefería calificarlos de “luchadores por la libertad”. Hace poco se anunció que Santos, antes de los comicios por la reelección, aceptaba también diálogar con los terroristas del grupo menor FLN. Correa ofreció, como para emular a los Castro, que las conversaciones podrían realizarse en territorio ecuatoriano.
¿Por qué no en Angostura? A Santos lo respaldó Uribe para la presidencia en la confianza de que continuaría la política anti terrorista. Pero Santos traicionó los principios que sostuvo como Ministro y ahora es un aliado de la izquierda y de Cuba y Maduro. Correa se irritó con el Santos de entonces. Pero el Santos de hoy es su clon.
Debería festejar la nueva identidad con una Convención en Angostura Capítulo II, tan grande, lúcida, histórica y alfarista como la de Montecristi. Que con seguridad tanto allí como en La Habana los acuerdos de paz se resumirán en un “perdón y olvido” para los asesinos, raptores, violadores, extorsionadores, ladrones...y luz verde para que en poco tiempo puedan captar la dirigencia de la nación.