Monday, July 21, 2014

ALGO HUELE MAL EN UCRANIA

El hedor emana no precisamente de los cadáveres de las 398 víctimas inocentes del avión derribado cuando cruzaba el espacio aéreo de Ucrania y que se esparcieron en un área de 10 kilómetros cuadrados, sino de la trama que se ha urdido para acusar a priori a los supuestos culpables.
Todos opinan que las evidencias son concluyentes en el sentido de que la nave Boeing 777 comercial de Malasya Airlines fue derribada por misiles aire-tierra S-300 rusos, que “probablemente” fueron lanzados por los rebeles separatistas pro rusos de Ucrania, con el apoyo de Putin.
Los que así opinan por radio, TV y otros medios son periodistas, generales en retiro y abogados veteranos litigantes. Ninguno de ellos, salvo pocas excepciones, parece darle importancia al hecho de que las investigaciones sobre la tragedia aún no han comenzado. Les basta la conjetura “probablemente” para acusar.
Hay mucha información filtrada que contradice tan vehemente deseo de descartar cualquier real evidencia que absuelva a los rebeldes y a Putin de la responsabilidad en la masacre. Para comenzar, es ya un hecho que los rebeldes no tuvieron nunca los lanza cohetes Muk.
Quienes los tenían eran los de la Ucrania del primer ministro Yatsyenku, colocado en el poder con ayuda de Obama y la CIA. Se informa que con anterioridad, Ucrania vendió a Georgia 3 Mk en los días de crisis cuando en Estados Unidos gobernaba George W Bush.
Los rebeldes, asentados en el Este de Ucrania, cuestionan la intervención extranjera en Kiev y sus vínculos con Occidente y la OTAN, pero no tienen fuerza áerea. Según explica el líder de los rebeldes, tienen cañones antiaéreos para objetivos que vuelen a una altitud máxima de 5.000 metros, no de 10.000 metros y más, que es la altura a la que volaba el Boeing malayo.
¿En qué se beneficiaban los rebeldes con derribar a un avión comercial? Militarmente, en nada. Políticamente, lo que ganarían si las acusaciones se comprueban, es el repudio universal. En cambio, si la trama está perversamente orquestada por Kiev contra ellos y Putin y el respaldo de Obama y los gestores del Nuevo Orden Mundial, la cosecha les podría ser útil.
Los del NOM se esfuerzan en pintar a Putin como el Stalin resurrecto, que se ha propuesto reinventar y reconstruir el imperio de la Unión Soviética que se derrumbó sin un solo proyectil en 1989. Para ello, dicen, se ha erigido en el líder de la Federación Rusa, antesala de la nueva URSS y ha iniciado la re anexión satelitaria de Crimea, quiere a Ucrania, visita a Cuba, conversa con China, le tientan Lituana, Estonia y demás componentes ex soviets.
Pero Putin se distancia cada vez más del ogro comunista con el  que los del NOM quieren asustar a Occidente. Para comenzar, es el antípoda de Obama en cuanto a considerar a los musulmanes como la peor amenaza contra la cultura judeocristiana. Cada vez que surge un  peligro musulmán en su territorio, Putin salta para aplastarlo.
En cambio cada vez que alguien habla mal de los musulmanes o de lo musulmán  Obama salta para reprimir al atrevido y cada vez que puede exalta y ayuda a la causa musulmana. Obama es pro aborto, pro gay, pro matrimonio gay. Putin es lo contrario. Putin recuerda con orgullo que fue bautizado por su abuela en pleno rigor comunista y ahora defiende el culto religioso cristiano. Obama en su niñez fue un musulmán practicante.
¿No será que Putin se está convirtiendo en el mayor obstáculo al ideal de que se siga extendiendo por el planeta el Nuevo Orden, con un solo gobierno globalizado y uniforme, una sola moneda y banca, regulaciones idénticas para todo (como está ocurriendo en USA), sin fuerzas armadas pero con una policía militarizada universal y sin fronteras?
Se demoniza a Putin por su condición de ex director de la KGB. Pero nada se dice de papá Bush, el padre de George W. Bush, que fue también jefe de la CIA. Y que, además, fue uno de los mentores originales del Nuevo Orden Mundial, junto con celebridades como David Rockefeller.
Si a los rebeldes no les servía sino que les perjudicaba derribar un avión no militar con 398 a bordo ¿de qué le podía servir a Putin y su causa de revivir a la URSS, el ordenar derribar el avión? Absolutamente de nada o, peor, todo lo contrario. Y es quizás ésto era lo que tenían en mientes en Kiev los del NOM cuando pposiblemente fraguaron esta montruosa matanza.
También hay información, que en esta nota se facilita, de que hubo maniobras militares de la OTAN coincidentes con la tragedia del Boeing, de lo cual Putin informó oportunamente a Obama. Incluso se habla de dos cazas de combate que obligaron al  Boeing a bajar de altura y desviarse de su ruta.
Son horrendos detalles que invitan a horrendas conjeturas. Urge pues una inmediata investigación, para no adelantar conclusiones. Es falso que los rebeldes se hayan opuesto a la investigación y a la entrega de cadáveres. Se aclara que desde un principio buscaron preservar intactas las evidencias hasta la llegada de expertos internacionales, que por razones ocultas demoraron su llegada.
¿Se descubrirá la verdad? Difícil predecirlo. Pero sin la constatación de los hechos es irresponsable adelantar conclusiones. En cuanto a Putin, si   no es culpable, el mundo le debería excusas. Sobre todo muchos de sus actuales detractores, amamantados en su juventud del credo marxista/lenista como Obama, Samantha Powers y otros del círculo.
Si Putin, en verdad, es el Lenin/Stalin redivivo como dicen los del NOM, ellos deberían salir en su defensa, no seguir el juego aparente para denigrarlo...

(A continuación se transcribe otro documento elocuente sobre el mismo tema. No se pudo obtener el link, pero en el texto hay otros de importancia)


July 20, 2014
Bloodstained CIA Hands All Over Malaysian Plane Destruction Reports  Russia
By: Sorcha Faal, and as reported to her Western Subscribers
A grim new report prepared by The Main Directorate of the General Staff of the Armed Forces (GRU) relating to the tragic destruction of Malaysia Airlines flight MH17 over the skies of the eastern Ukrainian conflict region on 17 July, which killed all 298 passengers and crew, states that the United States Central Intelligence Agency (CIA) now has “bloodstained hands” due to their disappearance of key witnesses and the destruction of vital evidence relating to this tragedy.
As we had previously reported, within 5-minutes of President Putin warning his US counterpart, President Obama, on 17 July  that “war games” being carried out by NATO member Royal Canadian Air Force (RCAF) forces over Romania could lead to a “potential catastrophe”, Malaysia Airlines flight MH17 was destroyed after “suddenly” leaving its assigned flight path putting it on a course leading to the Russian Air Base in Morozovsk located in the Rostov Oblast close to the border with Ukraine.
In Putin’s conversation with Obama, the GRU reported, the US leader was warned of a “potential catastrophe” due to Ukraine’s 3 July accusation that Russian military helicopters had crossed its borders, and then 5 days later, on 8 July, closing its airspace above this conflict region, but for still unknown reasons gave an “exception of transit flights at altitudes of above 7,900 m until the situation fully normalizes”.
Putin’s greatest concern, this report continues, was that immediately after Ukraine’s 8 July closing of their airspace over the conflict region, their military forces then deployed one of their two operational Buk-M1 air defense systemsfor unknown reasons as the separatists they have been battling with have no air force, a critical point even the New York Times was forced to question. 
Important to note, GRU experts in this report say, are that the seven Buk-M1 air defence systems that Ukraine sold to Georgia in 2007 comprised almost half of Ukraine’s total arsenal of these sophisticated weapons which as of 17 July numbered 8, and with 5 of them currently undergoing upgrade/repair at UKROBORONSERVICE which is a subsidiary of a the state company Ukrspecexport.
Even more critical to note, this report says, was that flight MH 17 “electronically intersected” with Putin’s presidential plane, which was returning to  Moscow  from  Brazil , over  Poland , with Putin’s plane continuing towards Moscow , and MH 17 continuing its flight path towards eastern  Ukraine .
Prompting Putin’s urgent call to Obama, GRU experts in this report say, were radio intercepts relayed to military security analysts aboard the presidential plane showing that MH 17 was being ordered by Ukrainian ground controllers to descend from their 10,668 meter (35,000 feet) flight path to10,000 meters (33,000 feet) just skimming 304 meters (1,000 feet) above the restricted altitude limits of this conflict zone.
What caused the greatest alarm, however, for the security analysts aboard Putin’s presidential plane, this report says, was when further Ukrainian ground controller instructions to MH 17 ordered it deviate nearly 321 km (200 miles) north from its assigned flight path putting it on a course normally taken by Russian Air Force cargo flights to their Morozovsk air base.
Western propaganda media reports, it should be mentioned, state that MH 17’s flight diversion was due to thunderstorms, a claim quickly discounted by Malaysia Airlines director of operations Izham Ismail who said they had no reports from the pilot to suggest that this was the case.
GRU experts in this report surmise (but with limited circumstantial evidence) that Ukrainian military ground controllers were confusing MH 17 with Putin’s presidential plane believing that its intended course was Morozovsk and that this tragedy could indeed have been an assassination attempt.
Ukraine 's military air defense forces, it’s critical to note, is better known for its misfires than its bulls eyes. In two years alone, their troops accidentally fired missiles at an apartment complex and a passenger ship, and in its most notorious disaster of all, downed Siberia Airlines Flight 1812 over the  Black Sea  in the fall of 2001, killing 78 people and which drew international ridicule and repulsion.
Of the most shocking information related to Obama by Putin in the minutes prior to MH 17 being destroyed, this report continues, were from security analysts aboard the presidential plane who were monitoring ETN Global Travel Industry News (eTurboNews) where continuous messages were being posted from an air traffic controller at Boryspil International Airport in Kiev.
According to ETN relating to these messages they state: 
As to the exact and real-time messages being posted to ETN [see in English or Spanish] by this air traffic controller in Ukraine, this report says, Putin’s security detail became “gravely concerned” due to their detailed knowledge about what was occurring with MH 17, including its being followed by Ukrainian fighter jets and then its destruction on a flight path it shouldn’t have been on in the first place.
Most ominous about the information being relayed to ETN by this Ukrainian air traffic controller, GRU intelligence experts in this report say, was “nearly immediately” after they were posted, CIA “resources” took command of Boryspil International Airport, and had all of them deleted, and the blog and Twitter account associated with them shut down.
This report further notes that the air traffic controller posting the information relating to the destruction of MH 17 has been identified as being a Spanish national named Carlos, a claim denied by the Spanish government, but since confirmed by ETN who stated: “The information in this article is independently confirmed and based on the statement of one airline controller and other tweets received.”
Also contradicting the Spanish governments denial of their citizen Carlos working as an air traffic controller in Ukraine, this report says, was his 8 May interview [see in English or Spanish or view video (in Spanish) HERE] wherein he stated not only his profession, but further noted his fears about the right-wing revolutionaries who had taken control in Kiev.
With Ukrainian security services under CIA direction having confiscated all of the air traffic radar recordings of MH 17, this report concludes, and with the Obama regimes propaganda machine now in high gear, it now appears that the US-EU agenda regarding this tragedy is less than finding its true perpetrators, and instead as using it as a context for war.
July 20, 2014 © EU and US all rights reserved. Permission to use this report in its entirety is granted under the condition it is linked back to its original source at WhatDoesItMean.Com. Freebase content licensed under CC-BY and GFDL.
[Ed. Note: Western governments and their intelligence services actively campaign against the information found in these reports so as not to alarm their citizens about the many catastrophic Earth changes and events to come, a stance that the Sisters of Sorcha Faal strongly disagrees with in believing that it is every human beings right to know the truth.  Due to our missions conflicts with that of those governments, the responses of their ‘agents’ against us has been a longstanding misinformation/misdirection campaign designed to discredit and which is addressed in the report “Who Is Sorcha Faal?”.]





Thursday, July 17, 2014

PAÍS SIN FRONTERAS NI LEY


Un corpulento miembro de la Cámara Federal de Representantes, negro y demócrata, decidió terciar en la controversia sucitada por la invasión de inmigrantes de Centro América a los Estados Unidos, diciendo que es inútil levantar cercas en la frontera, pues allí las puertas están abiertas.
John Lewis es el nombre del legislador, a quien seguramene se le escapó el ex abrupto involuntariamente, pues revela exactamente el propósito de fondo de su jefe, el presidente Barack Hussein Obama: abrir las fronteras a todo el que quiera entrar, con la promesa de una amnistía automática.
Muchos se devanan los sesos preguntándose el por qué de esta nueva jugada de Obama contra la Constitución y las leyes de los Estados Unidos. Porque un país sin fronteras, deja de ser país. Eso le ocurrió a la antigua Roma cuando los llamados bárbaros comenzaron a invadir el imperio con total impunidad, iniciándose así la extinción imperial.
La respuesta, que algunos ya se han atrevido a esbozar, es que la meta de Obama es precisamente ésa, acabar con lo que a su juicio es el “imperio” de los Estados Unidos. Desde que asumió el mando en enero del 2009 está cumpliendo con su oferta de transformar a esta nación porque considera que su potencia es resultado de la explotación imperial.
Eso lo aprendió de sus maestros de juventud, sobre todo de Saul Alinsky, de quien fue discípulo apovechado como “community organizer” o agitador social. La estrategia Alinsky no es la toma del poder por la violencia armada o terrorista de la izquierda tradicional, sino a través de los votos y, una vez al mando, a través de la persuasión de la clase media.
La clase media en los Estados Unidos ha sido medular y la expresión más estable de sus valores culturales, éticos y políticos. Alinsky y sus seguidores dirigen por ello su estrategia  a transformar paulatinamente esos valores nacidos con la Revolución Americana y expresados en la Constitución y la Declaración de Independencia.
El mensaje Alinsky es claro: los valores tradicionales son engañosos e impuestos por las elites de poder para perpetuarse en él. Hay que denunciarlos, hay que redistribuir la riqueza para transferirla a los pobres y el instrumento para ello es un gobierno autoritario, sin oposición y que encamine a la nación hacia un régimen socialista donde se acabe la injusticia.
Los métodos de persuasión son la captación de las instituciones educativas en sus niveles primarios y secundarios hasta las universidades. De allí saldrán los maestros que continuarán la cadena de la difusión del evangelio socialista y que se apoderarán de los puestos de periodistas informadores y de opinión en los principales medios de comunicación del país.
En menos de 40 o 50 años, los efectos ha sido impresionantes. El partido demócrata de John F. Kennedy parecería a la derecha del partido de Obama. Kennedy, por ejemplo, pese a sus errores con Jrushov sobre Cuba, estuvo a punto de frenar a Fidel Castro días antes de su asesinato. Y sobre todo impulsó la auto estima americana con programas como la llegada del primer hombre a la luna.
Con Obama ha ocurrido lo contrario. Su misión ha sido degradar el papel de los Estados Unidos en la historia moderna, humillar a sus fuerzas armadas, elevar la deuda a los 17 trillones de dólares, obstruir el avance de la inversión privada y la creación del empleo, aumentar a 47 millones el número de personas con subsidios de desempleo, anular el liderazgo que este país ha tenido en la defensa del mundo libre.
Debido al influjo negativo de los medios de comunicación, unido al papel que en esa línea desempeña el magisterio, el matrimonio tradicional entre un hombre y una mujer ha cedido en importancia al matrimonio gay y ahora ser gay, lesbiana o bisexual es un mérito que debe ser reconocido y enaltecido por la sociedad.
Es una distorsión de enfoque proveniente de la cúspide del poder, con el respaldo de los medios. Una encuesta reciente del organismo oficial National Health Organization revela que del total de la población solo el 3% admite ser lesbiana, gay o bisexual. La publicidad que se da a todo lo gay, incluídas marchas, películas, salidas del closet de celebridades, darían la impresión de que los straight (no gay) son minoría...
Igual ocurre con el espectro político. A juzgar por lo que informan y opinan los principales medios, lo que dicen los voceros de la Casa Blanca y lo que   a cada instante declaran lo mismo los mismos legisladores demócratas, la nación es obamista pura. Pero la encuesta Gallup del 2013 indica que los “liberals” (injusto vocablo aquí utilizado para calificar a los radicales de izquierda) apenas llegan al 23%, mientras que los conservadores son el 38% y los moderados el 34%.
En otras palabras el país está siendo transformado por una minoría del 23% que captó no una sino dos veces la Casa Blanca y que pretende continuar allí con Hillary Clinton en el 2016, otra discípula de Saul Alinsky que escribió sobre él su tesis de grado de abogada en Chicago. Si no es ella la candidata demócrata, sería la senadora Elizabeth Warren, más a la izquierda que Hillary.
Carcomido el país en lo interno y externo, dentro de la estrategia el asunto de las fronteras se había planeado de antemano. Así lo prueban los documentos oficiales que ofrecían en enero pasado millonarias sumas de dinero a iglesias, instituciones y personas por el hospedaje que pudieran ofrecer a bandadas de inmigrantes que nadie sabía estaban por venir.
Se dice que los niños y jóvenes huyen de la pobreza y violencia de Honduras, Guatemala y El Salvador. Los gobernantes, al menos los de El Salvador y Guatemala, niegan que la violencia sea la causa. Y en cuanto a la pobreza, es algo que ha existido siempre en esos países y el éxodo tan voluminoso no ha sido causado por ninguna revolución.
La verdadera causa, como los mismos inmigrantes lo confiesan, es saber que Obama les va a conceder la amnistía. Mal o bien, éste recurso solo lo podría conceder el Congreso. La ley del 2002 de Bush para proteger a los niños que huyen de abusos sexuales es clara: solo para casos de abusos sexual. 
La intención de Obama es obvia: causar zozobra y achacar la culpa a los republicanos por no aprobar un proyecto de reforma a la ley de inmigración que quedó detenida en la Cámara de Representantes. El proyecto se frenó porque escondía en sus 3.000 páginas una velada amnistía. El GOP quería simplificar y aclarar el proyecto, pero todo se empantanó con la última avalancha inmigratoria.
Mientras tanto, sigue el trámite para demandar a Obama ante los jueces por violar la Constitución por irrespeto a las atribuciones de la Legislatura. El Presidente, con su Obamacare, ha puesto en vigor solo parcialmente esa ley, la ha cambiado, aplazado o suspendido a su antojo, algo que está impedido constitucionalmente.
El trámite se ha iniciado en la Cámara de Representantes. Lo ilógico y anti natural es observar cómo hay legisladores que se oponen a defender los derechos de la institución a la que se pertenecen por mandato popular y prefieren alinearse con quien quiere vulnerarla- en el mejor estilo tercermundista a lo Hugo Chávez o Rafael Correa.
Se trata de un servilismo rayano en estupidez, cinismo o masoquismo, o todo junto, que debe ser castigado con la mejor arma que por hoy tiene el pueblo: el voto en las elecciones parciales de noviembre de este año y las presidenciales de noviembre del 2016.

(Muchos querrán saber qué es un Community Organizer. En la campaña del 2008 se dio esta explicación, que nadio o pocos pusieron atención. He aquí un extracto:)


[...] The impression is that community organising is a worthy if woolly and ultimately ineffectual grassroots activity. This is to miss something of the greatest importance: that in the world of Barack Obama, community organisers are a key strategy in a different game altogether; and the name of that game is revolutionary Marxism.



The seditious role of the community organiser was developed by an extreme left intellectual called Saul Alinsky. He was a radical Chicago activist who, by the time he died in 1972, had had a profound influence on the highest levels of the Democratic party. Alinsky was a 'transformational Marxist' in the mould of Antonio Gramsci, who promoted the strategy of a 'long march through the institutions' by capturing the culture and turning it inside out as the most effective means of overturning western society. In similar vein, Alinsky condemned the New Left for alienating the general public by its demonstrations and outlandish appearance. The revolution had to be carried out through stealth and deception. Its proponents had to cultivate an image of centrism and pragmatism. A master of infiltration, Alinsky wooed Chicago mobsters and Wall Street financiers alike. And successive Democratic politicians fell under his spell.
His creed was set out in his book 'Rules for Radicals' - a book he dedicated to Lucifer, whom he called the 'first radical'. It was Alinsky for whom 'change' was his mantra. And by 'change', he meant a Marxist revolution achieved by slow, incremental, Machiavellian means which turned society inside out. This had to be done through systematic deception, winning the trust of the naively idealistic middle class by using the language of morality to conceal an agenda designed to destroy it. And the way to do this, he said, was through 'people's organisations'. In FrontPageMagazine.Com John Perazzo writes:
These People's Organizations were to be composed largely of discontented individuals who believed that society was replete with injustices that prevented them from being able to live satisfying lives. Such organizations, Alinsky advised, should not be imported from the outside into a community, but rather should be staffed by locals who, with some guidance from trained radical organizers, could set their own agendas.


Tuesday, July 15, 2014

RACISTA Y ANTIMILITAR


El presidente Barack Hussein Obama y el Procurador General Eric Holder, ambos negros, insisten en cada ocasión que pueden en decir que toda crítica a su gestión obedece no a objeciones legales o de principios, sino al color de su piel.
Cualquiera deduciría que su elección la hicieron exclusivamente los negros y la verdad, por cierto, es completamente distinta. Obama fue elegido con el voto popular mayoritario de los blancos, primero en el 2008 y luego en la reelección del 2012.
Según las últimas estadísticas del 2012 los negros en capacidad de votar apenas llegaban al 13.4% de la población, frente al 73.7% de los blancos,  el 8.4% de los hispanos y el 2.9% de los asiáticos. Muchos blancos votaron por Obama y entre ellos no solo demócratas.
En cuanto a la designación  Holder, propuesta por Obama ésta tenía que ser aprobada por el Senado, según lo dispone la Constitución. Allí se la aceptó por unanimidad, sin un solo republicano en contra y todos ellos eran blancos.
La caudalosa votación en favor de Obama y el subsecuente respaldo a la nominación de su Procurador, se entienden como una generosa disposición del pueblo norteamericano por tratar de dejar sepultada en el pasado la memoria del esclavismo.
La esclavitud fue abolida en este país tras una cruenta guerra civil que costó la vida de 600.000 ciudadanos. Pero la reivindicación de los derechos del negro no se completaron, entre otros factores por el asesinato de Lincoln al culminar dicha guerra. 
Los negros, aún cuando liberados de la esclavitud, siguieron discriminados en cuanto al derecho al voto, el acceso a la educación, el transporte y en general al usufructo de los bienes a los cuales los demás tenían derecho. La obstrucción mayor provenía de los demócratas del Sur.
Pese a que hacia mediados del siglo XX finalmente se dictaron las leyes anrtisegregacionistas y los demócratas del Ku Klux Klan y los linchamientos corrigieron su posición, aún quedaban vestigios de discriminación en la mente y actitudes de muchas personas, expresada de modo voluntario o no.
Con la perspectiva de la elección de un presidente negro, la gente creyó y se entusiasmó, pensando que por fin la memoria esclavista quedaría para los textos de la historia. Fue una equivocación y una gran frustración.
Con Obama el racismo se revirtió. En lugar de advenir con él una era conciliadora como la que predicaba Martin Luther King Jr, cuyo sueño era una sociedad que juzgara a los individuos por la calidad de sus méritos y no por el color de su piel, Obama incitó al revanchismo y al odio.
El presidente negro, cuya madre era blanca, habló despreciativamente de sus abuelos blancos. E idealizó a su padre, nacido en Kenya. Por el lado paterno, no tenía raíces esclavas. Pero si un enfermizo rencor a todo lo británico y a todo lo que que se pareciese u oliese a colonialismo.
En su juventud tuvo como mentores a maestros que predicaban la doctrina marxista/leninista del imperialismo y colonialismo/capitalismo, incluídos  países no solo europeos sino también los Estados Unidos. Convencido de esas teorías, tan pronto se posesionó como Presidente juró “transformar” a este país.
En lo racial, aunque dijera ser admirador de Lincoln, no trató de imitarlo. Ni a Martin L. King Jr. Ninguno de estos líderes estaba inspirado ni movido por el odio. Ambos amaban profundamente a este país. Lincoln no quería que se fraccionara por causa de la esclavitud ni quería que ésta continúe. King buscaba que el país evolucione, se una y fortalezca.
Obama es distinto. No le gusta la historia de esta nación y quiere rehacerla y lo está consiguiendo. Aprovecha cualquier oportunidad para atizar el odio y resentimiento de los negros hacia los blancos. Y busca borrar de la mente, la geografía y la historia el concepto de que USA es excepcional. En lo militar lo ha conseguido al crear un vacío que ha generado conflictos bélicos y terroristas por doquier.
En varios incidentes en que ha habido de por medio una víctima negra, Obama ha salido a la TV apresurada e infundadamente a defenderla en la suposición de que la única razón del delito era el color de la piel. Tal ocurrió con un joven negro que asaltó a un guardia hispano y con un profesor negro que no hizo caso a la alerta de un policía.
A Obama y a Holder se les acusa de violación de la ley y de la Constitución en múltiples casos como en la manipulación del IRS (Impuestos), los casos de Inmigración, Obamacare y Veteranos en los cuales no ha cumplido con las leyes o las ha cambiado sin aceptación del Congreso. También se incluyen responsabilidades por los asesinatos de Benghazi.
En el campo militar es notoria la hostilidad de Obama. Retiró las tropas de respaldo al régimen democrático de Irak y ahora ese país está en crisis y ha caído en manos de los terroristas a los cuales se combatió al costo de  la vida de 4.500 soldados y de billones de dólares. En lugar de refuerzos, continúa reduciendo decenas de miles de soldados (inclusive del frente de batalla), en lugar de reducir gastos superfluos cuyo listado es inverosímil.
Las afrentas a la dignidad militar no cesan. Hace poco defendió al criminal de Fort Hood, oficial islámico que asesinó a sus compañeros de armas y que guarda prisión con sentencia leve. Ahora es Bowe Bergdahl, el soldado que desertó de su base militar en Afganistán y que Obama lo rescató a cambio de liberar a cinco de los peores asesinos talibanes que guardaban prisión en Guantánamo.
Obama hizo el anuncio del cambalache, prohibido por la Constitución, junto a los padres del soldado, en un jardín de rosas de la Casa Blanca. El padre habló en afgano, exhibía una larga barba afgana y al inicio de su alocución lanzó en árabe el grito de guerra de los jihadistas Ala Akbar..todo en presencia del presidente del primer país del mundo libre. 
El desertor fue traído con todos los cuidados desde Afganistán a Alemania, donde recibió cuidados médicos y luego a Texas. Acaba de ser dado de alta y reintegrado al servicio, no militar sino de escritorio. Una beca adicional, pues previamente recibió la nueva de que en su cuenta bancaría encontraría depositados 350.000 dólares de sus sueldos no cobrados.
Sueldos que no cobró mientras estuvo como huésped del enemigo talibán. Y que los recibirá sin descuento. Y que los gozará sin preocuparse de lo que anteriormente en este país y en las fuerzas armadas de cualquier otro país le habría ocurrido: un juicio marcial por deserción, esto es, por traición a la Patria.
Nada de ésto se analiza en los principales medios de comunicación. A Obama se lo ensalza, se lo cuida, se lo sublima. Por allí hay un periodista peruano radicado en este país desde los 18 años, Guillermo Descalzi. Según su biografía, es experimentado, ha cubierto la Casa Blanca, varias guerras, pero poco conoce de la Constitución según se desprende por la forma como defiende al Presidente.
El tema que toca del Obamacare se refuta con este link. 

Thursday, July 10, 2014

¿EL EMBARAZO ENFERMEDAD PREVENIBLE


El Obamacare, primer paso encaminado a la estatización de los servicios de salud en los Estados Unidos, determina que las mujeres pueden abortar y proveerse de anticonceptivos gratis, con financiamiento tanto del Estado como de los empleadores privados. 
La corporación Hobby Lobby, que fabrica artesanías muy populares, dijo que se negaría a financiar 4 de los 20 anticonceptivos del Obamacare por considerarlos abortivos. Los dueños alegaban que lo hacían por principios religiosos y el litigo subió a la Corte Suprema, que falló en su favor.
Los demócratas, pero sobre todo las mujeres demócratas y no demócratas han protestado encendidamente por la decisión de los jueces, afirmando que ello vulnera sus derechos a la feminidad y a la defensa de su salud y a hacer de su cuerpo lo que quieran. El fallo de la Suprema, 5/4, se basó en la defensa de la libertad religiosa.
Es curioso y sobre todo penoso que sean las mujeres las que defiendan el derecho al aborto y al uso libre de anticonceptivos, considerándolo como un derecho a la salud. Por primera vez en la historia ellas, las mujeres y el Estado que representa Obama, juzgan al embarazo como una enfermedad prevenible con el aborto y los anticonceptivos.
Tradicionalmente, desde las sociedades más primitivas, al sexo se lo entendía como un ritual biológico orientado a garantizar la perpetuación de la especie. No como una recreación, no como un deporte que se lo puede practicar con cualquiera, en cualquier momento y circunstancia y ahora sin que importe la diferencia de género sexual.
La atracción sexual es intensa en la especie humana y en las demás del espectro biológico. Si no fuese así, las especies podrían extinguirse. En muchas especies animales, sin embargo, el macho no actúa sexualmente sino cuando la hembra se activa y entra en celo ocasionalmente.
No así entre los hombres. El macho es un inseminador nato al acecho constante de una hembra propicia. Hay excepciones, dependiendo de la individualidad, edad y valores éticos y morales de cada cual. Pero si se hiciera abstracción de dichas barreras judeocristianas, proliferarían aquí más de lo que se supone los harenes árabes y las poligamias mormonas.
En las relaciones sexuales, el hombre es el factor activo, la mujer el factor pasivo. Pueden argüir lo que les plazca las feministas y los homosexuales, pero esa es la realidad concreta y biológica. La razón es simple: el hombre insemina, la mujer recibe la semilla y eventualmente se convierte en el centro de ese milagro que es la creación de la vida.
Desde el momento de la concepción de la vida, todo cambia en la pareja o todo debe cambiar. La hembra, la madre, tiene que ser protegida por el macho, por ella y por la vida que está gestándose en sus entrañas. Para ello tendrá el hombre que salir de cacería y proveer de alimentos y de seguridad.
Por cierto que el sexo produce placer (¿comer también no es placentero?).  En teoría, si se conviene en que el propósito biológico primordial de la unión sexual es esencialmente la reproducción, el sexo en la mujer bien podría estar asociado subconscientemente al deseo intrínsecamente femenino de concebir.
La motivación sexual del hombre es distinta. Como inseminador con la eyaculación su responsabilidad termina. Dependiendo de su vitalidad, muy pronto estará listo para inseminar a otra hembra. En una mujer normal, la condición es pasiva. Otrora, antes del uso de los anticonceptivos (excepto el condón), el hombre se abstenía de tener sexo con su novia o amiga, por temor al embarazo.
Esa era la mejor defensa de la mujer contra la vehemencia sexual del hombre. Las condiciones ahora han cambiado. El hombre tiene el camino allanado para saciar sus apetitos sexuales a cualquier hora, en cualquier instante y con cualquier persona, gracias a los anticonceptivos y al aborto (en el caso de las mujeres).
El hombre no tiene que preocuparse de gastar en preservativos, ni aborto, ni  en anticonceptivos. Todo le resulta gratis. Antiguamente, si la líbido era incontenible, recurría a una prostituta. Ahora simplemente invita a una amiga bien parecida o no. Pagan a medias un café, una cena, un cine. Luego, sin más preámbulo, no van a un motel sino al automóvil, a un parque, al departamento de ella o de él, se satisfacen sexualmente sin compromiso y fin.
Ninguno de los dos ha pagado un centavo por preservativos ni píldoras anticonceptivas. Si por algún descuido ella se embarazó, no hay problema. La organización Plan Parenthood, financiada con fondos del contribuyente, le ayuda en el aborto sin preguntas molestas ni mayores costos. Quizás se caen bien y deciden convivir por un tiempo. Sin compromisos de matrimonio ni prole. Se separan cualquier momento, al igual que se unieron. 
La decisión de la Corte Supema, dicen las feministas, es otra muestra de la “guerra contra” la mujer y su derecho a cuidar de su salud y su cuerpo. Los 4 anticonceptivos que Hobby Lobby se opone a financiar a sus empleadas cuestan 9 dólares en cualquier Walmart o Walgreens del país.
Pero el asunto no es de precio, sino de dignidad. El embarazo no es una enfermedad y menos una enfermedad prevenible. Es todo lo contrario. Es una bendición, es un milagro que la sociedad debe proteger. Lo ha hecho desde los más remotos tiempos a través de la protección de la pareja que la conforman un hombre y una mujer.
La unión en matrimonio entre un hombre y una mujer ha sido siempre motivo de regocijo en toda comunidad y se la ha celebrado con fiestas de las más diversas formas a través de todos los tiempos. Es la alegría por la continuidad de la vida, la estabilidad de la sociedad, el amor y la esperanza.
Los exégetas del homosexualismo van en sentido contrario de la historia y de la naturaleza. Las feministas que claman como derecho suyo el de satisfacer su deseo sexual y el de los hombres en cualquier instante y librándoles a los hombres de toda responsabilidad, atentan contra los derechos de la mujer, su dignidad y el  nobilísimo papel que tienen en la naturaleza.
Ese papel es, en última instancia, el de la maternidad. No el de ser objeto de placer del hombre, pasajero, gratuito y sin compromiso. Esa es la nueva concepción que tienen de la liberación femenina.

Monday, July 7, 2014

LAS RAÍCES DEL OBAMISMO


Dos documentos audiovisuales expuestos al público la semana pasada cuando se celebraba otro aniversario de la Independencia de los Estados Unidos, prueban de manera elocuente el origen de las desviaciones ideológico culturales del presidente Obama y de sus seguidores, que se hallan aferrados al poder desde el 2009.
Uno de los documentos es la entrevista que hace Megyn Kelly, en Fox News, al extremista de izquierda Bill Ayerst. Éste, según propia confesión, fue integrante del grupo terrorista Weather Underground que hacia los años 1970 detonó bombas en edificios privados y en el Pentágono, causando muertes, heridos y daños.
El otro documento es la película “America”, dirigida y producida por Denish D´Souza, que inmigró de la India hace 30 años. Como en su film de hace cuatro años “2016”, que batió récords de taquilla, D´Souza trata de refutar en su segunda producción el empeño de la izquierda por hacer aparecer a los Estados Unidos como el país originario de todos los males del mundo.
Megyn Kelly, con su entrevista a Ayerst, confirma que es la mejor entrevistadora de TV de Fox y del pais, Ha superado a Bill O´Reilly quien bien haría en aunciar su retiro voluntario, satisfecho de su misión bien cumplida por más de un decenio.
Megyn, que tiene título de abogada, es frontal en su encuentro con Ayerst sin abandonar su papel de entrevistadora. Con habilidad profesional, encauza a su invitado hacia lo que interesa al público: que responda a las preguntas, que no las eluda, desvíe ni tergiverse, sin que al propio tiempo interfiera el ego del entrevistador.
Ayerst, ante la presión de Megyn, niega estar arrepentido de haber sido el autor de una veintena de atentados y más bien se lamenta de que no tuvieron mayor impacto en favor de la causa. ¿Cuál era la causa? Retirar el apoyo militar norteamericano en Vietnam y evitar el “genocidio” de 6.000 civiles vietnamitas por semana.
Cuando se le observó que las bombas del WU causaron muertos y heridos Ayerst dijo que John McCain lanzó más bombas y ocasionó más muertos en Vietnam. Megyn no lo dijo, pero en Vietnam había una guerra desatada por las URSS y China desde el Norte para apoderarse del Sur. Al interior de USA había paz.
En el curso de la entrevista, Ayerst confesó que no siente orgullo de ser norteamericano y que si la edad lo permitiera (tiene 70 años) volvería a optar por la violencia de su juventud para corregir los defectos de esta sociedad. No ve contradicción que él y su mujer gocen de salarios de 6 cifras como catedráticos en universidades estatales.
La visión que Ayerst tiene de los Estados Unidos es la misma que D´Souza transcribe al comienzo de su film “America”, dicha por los “liberals”. Colón y los colonizadores europeos fueron genocidas. Los blancos de la colonia eirigieron sus fortunas con el esclavismo negro. La república se enriqueció luego con las guerras de conquista y la explotación.
Son los mismos “talking points” o estribillos con que los camaradas que se adiestraban en Moscú difundían por Europa, África y América desde inicios del siglo XX. El capitalismo es explotación y su máxima expresión diabólica es los Estados Unidos. La salvación está en el marxismo/lenismo, cuya meca es Moscú y la URSS.
Lo problemático es que esta doctrina cala muy hondo en sus seguidores y los hechos no cuentan nada para desvirtuarla. No importa que la imposición del comunismo en la URSS, China, Cuba y otros países de la órbita causara la muerte por hambre y ejecuciones de más de 100 millones de personas. Su fe en la doctrina permanece inalterada.
Cuando hablan del oprobio norteamericano por la esclavitud, los “liberals” no mencionan que entre los indígenas precolombinos ya había esclavos, como ya los había en la Grecia y Roma antiguas. Fueron los vikingos, al expandirse hacia las islas birtánicas y el sur de Europa que crearon el muy lucrativo negocio de la venta de esclavos. A Francia, España, Italia, vendían “eslavos” como esclavos. De allí el origen de la palabra.
Lo que distingue a la esclavitud en los Estados Unidos, dice el film, es que para abolirla se requirió de una guerra civil con 620.000 muertos, más que los 405.000 norteamericanos muertos en la II Guerra Mundial. Y la guerra la peleó el republicano Abraham Lincoln para derrotar a los esclavistas y separatistas demócratas del Sur.
Los esclavistas no eran solo blancos. La película revela que había igual número de negros libertos esclavistas en el sur. Es conocido, además, que los traficantes blancos que iban al África no se dedicaban a la cacería de negros para embarcarlos para América. Eso lo hacían los negros. Como los musulmanes en el norte de África.
Los negros en los Estados Unidos, tras la Guerra Civil, no alcanzaron a plenitud sus derechos debido al asesinato de Lincoln, a manos de un demócrata. Es probable que él habría sorteado los obstáculos para lograr completar los ideales del sacrificio militar. Pero la desgracia ocurrió y la segregación continuó, pese a la abolición de la esclavitud.
Ayerst, Obama y los demócratas en general pretenden ser ellos los defensores de los negros y nunca perdonaron a Lincoln la abolición. Para mantener al negro “en su sitio”, organizaron el Ku Klux Klan, el movimiento de la superioridad blanca y con linchamientos se opusieron a todo intento de integración en escuelas, colegios, universidades, transporte y demás. 
Fueron presidentes republicanos como Eisenhower y Nixon los que tuvieron que recurrir a la fuerza para imponer medidas integracionistas. Hasta que finalmente el presidente Lyndon B. Johnson cedió a la presión  republicana y se aprobó y entró en vigencia la ley de Derechos Civiles que terminó con la discriminación racial, al menos en lo legal.
La esclavitud, así lo determinó la Iglesia Católica en la Edad Media, es condenable desde todo punto de vista. No debió tolerarse en las colonias de la futura república de USA, ni en la Constitución que la conformó. Pero había un dilema. Si se excluía la esclavitud, las 13 colonias nunca habrían constituído la Unión.
Al iniciar su mandato Lincoln no se declaró abolicionista,  pese a que su repudio a la esclavitud le era consustancial. Quería preservar la unidad y buscar alguna salida alternativa a la guerra pensando, como así lo dijo, que no siempre la vía directa es la mejor para cruzar un pantano. Pero fue inútil y la guerra estalló. Su misión desgraciadamente quedó trunca.
Según se estipula en la película de D´Souza, tanto en la Declaración de la Independencia como en la Constitución de los Estados Unidos queda claro que el derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad son aspiraciones siempre abiertas, siempre perfectibles, nunca concluídas. Así lo entendió Martin L. King Jr., el propio Friedrich Douglass cuando dialogó con Lincoln sobre la esclavitud. La liberación era posible, era dable y aspirable aquí, en USA y no en Liberia como alguien sugería a los negros.
Porque hay negros que si aman a los Estados Unidos, que si han logrado aprovechar sus oportunidades y triunfar, como se demuestra en la película con ejemplos. Los demócratas que desprecian a este país tienen en sí mucho de amargura, ignorancia, envidia, revanchismo o, si están en la cima económica y política, ambición de poder y control.
Las quejas de Ayerst y los “libs” sobre el genocidio indígena a partir de Colón y los conquistadores, no tiene sustento. El 80% de los indígenas fue víctima de infecciones para las que no tenían defensa inmunológica. Es lo mismo que sucedió en Europa con la “peste negra” (asiática) que mató a 25 millones de personas o 1/3 de la población y entre 40 y 60 millones en Asia en el siglo XIV.
¿“America” se ha enriquecido por las guerras de conquista? La película lo refuta, citando al general Colin Powell: la única tierra que hemos reclamado luego de nuestras batallas es la que hemos necesitado para enterrar a nuestros muertos... (como fondo, los camposantos cubiertos de cruces en Normandía)
El subtítulo de la película “America” dice: ¿qué hubiera sido del mundo sin los Estados Unidos? Igual podría decirse de las tres Américas: ¿qué hubiera pasado con ellas si Colón nunca llegaba a América? En todo caso, ver la película y ver y escuchar a Bill Ayerst es como estar viendo y escuchando a Obama o a cualquiera de los suyos. Terrible.

Wednesday, July 2, 2014

¿ÉSTE ES EL PRESIDENTE DE USA?


Barack Hussein Obama, a juzgar por sus acciones, no parece ser líder de los Estados Unidos sino un caudillo de Kenya, donde nació su padre, o de algún país del tercer mundo como Venezuela, Ecuador o Nicaragua. 
Durante sus casi seis años como gobernante, se ha demostrado siempre incómodo con el sistema político y cultural del país en el cual no se sabe si nació, pero en el que se educó desde la secundaria hasta la universidad, obteniendo los títulos correspondientes.
Se dice que se especializó en Derecho Constitucional, pero nada se conoce de sus escritos pues permanecen sellados y vetados al público. Sería muy interesante adentrarse en el pensamiento de su juventud, cuando al propio tiempo se adiestraba como agitador social.
Porque si estudió Derecho Constitucional, lo obvio sería suponer que defendería su valor, su existencia y supervivencia. Todo lo contrario. En su opinión, ese documento es obsoleto, tiene que ser modificado y adaptado al cambio de los tiempos.
Otros expertos, los verdaderos expertos, tienen un criterio diametralmente opuesto. La Constitución norteamericana que entró en vigencia en 1789 y que sigue en vigencia con solo 23 enmiendas, contiene principios básicos inmutables para una democracia. 
Lo inmutable, que con sabiduría intuyeron los fundadores de esta nación, es la necesidad de establecer un sistema de fracturación del poder en tres ramas, que evite que los gobernantes se auto idolatren y caigan en la tentación de adoptar cualquier forma de tiranía.
La conclusión a la que llegaron los fundadores se basaba en la idea que  tenían filósofos franceses e ingleses. Pero nunca esa idea había llegado a una forma tan concreta, primero con la Declaración de Independencia y luego con la Constitución y sus 10 artículos de la enmienda de los Derechos Civiles (Bill of Rights).
Desde entonces a la fecha la ruptura del principio de la división de los poderes en las tres ramas inevitablemente ha conducido a cualquiera de las formas de tiranía de izquierda o de derecha, monárquicas o no, civiles o militares, fascistas, nazis, comunistas, socialistas o caudillistas.
A Obama le eriza esta división clásica. Aceptaría la existencia de un Congreso, pero siempre que estuviese integrada por dóciles miembros del partido demócrata. Como el congreso unicameral del Ecuador, llamado asamblea, que tiene 100 correistas de 135 integrantes. En USA hay dos cámaras, pero solo en el Senado hay mayoría demócrata pro Obama. 
Se irrita porque en la Cámara de Representantes no le aprueben lo que quiere. Por ejemplo, una reforma a la ley de inmigración que a la postre conceda amnistía a los casi 11 millones de inmigrantes ilegales. La táctica que persigue es legalizar a esos individuos y contar con sus votos para las futuras elecciones.
Los republicanos contraproponen una aprobación de las reformas por partes, para evitar confusiones con el proyecto que tiene 3.000 páginas. Obama presionó para que se apruebe una ley de estatización de la salud con casi igual número de páginas. Nadie leyó esa ley y se la aprobó sin un solo voto republicano. 
La ley de salud es tan mala que Obama la ha pospuesto por partes o la ha enmendado. La Constitución le prohibe hacerlo pero él no se inmuta. Según él, es la Constitución la que se equivoca. El Presidente de la Cámara, cansado de tanta violación de la Carta Magna, anuncia que lo enjuiciará por ésta y otras causas.
Desafiante, Obama dijo hace una par de días: Enjuícienme, si quieren! Aquí me encontrarán. Ese gesto recuerda al de Rafael Correa, presidente del Ecuador, cuando fue a armar bronca a los policías que se reunieron en la sede de su regimiento para demandar una revisión de salarios.
Según se ha comprobado, Correa preparó un sainete teatral para las cámaras de TV. Llegó en su limusina seguido por la caravana de guardias, ordenó que se detengan frente a un portal, bajó, se soltó la corbata y abrió la camisa y exhibió su pecho desnudo y dijo: disparen! Su escolta se acercó y le dijo: no, presidente, no es aquí, es más adelante...
Entonces prosiguió y llegó al sitio indicado y repitió la farsa. Desafió a los policías a que lo maten. Nunca ocurrió ni pudo ocurrir eso sino lo contrario. Fue invitado a pasar y a mantener un diálogo respetuoso que luego él negó. Más tarde dijo que se libró de un magnicidio (¿regicidio más bien?) fraguado por la derecha. Hubo muertos, heridos e inocentes condenados a prisión.
El caso de Obama, por cierto, tiene un curso distinto. Pero su desapego a la ley es notorio. Su argumento de que gobernará por decreto ejecutivo si el Congreso le sigue ofreciendo resistencia, no es aplicable en este país. Si no logra el consenso, tiene que renunciar al objetivo que se propuso. Así han actuado presidentes de los dos bandos ideológicos.
George W Bush, su predecesor republicano, se empeñó en proponer una muy aceptable reforma a la ley de inmigración. Pero no tuvo el respaldo de los demócratas y de gran parte de los republicanos. No desafió a nadie ni maldijo de la Constitución: archivó el proyecto. Igual ocurrió con Bill Clinton, demócrata, cuando se valió de su mujer Hillary para tratar de que se aprueba la ley de salud que ahora Obama presionó para ponerla en vigor. Nadie le apoyó, retiró el proyecto en paz. 
Según las últimas encuestas Obama es ahora el peor de los presidentes en 70 años. Se lo catalogaría el peor de los presidentes de todos los tiempos si no tuviera todavía el amparo de los medios de comunicación con la salvedad de muy pocos. 
El escándalo Watergate, que produjo la renuncia del presidente Richard Nixon, republicano, fue motivo de diario despliegue en sitios privilegiados en todos los medios audiovisuales y escritos de los Estados Unidos durante días, meses y años. Los reporteros del The Washington Post, autores de la investigación, son grandes héroes hasta la fecha.
Si Obama hubiese sido el gobernante de entonces, la noticia de que sus subalternos hubiesen grabado conversaciones de los republicanos en conferencia en el hotel Watergate de Washington, no habría merecido sino un espacio como de aviso claisificado en páginas interiores del The New York Times.
Pero el caso Benghazi, con la masacre del embajador de Estados Unidos y tres funcionarios por negligencia de Obama y Hillary Clinton, no fue cubierto por los mayores medios. Tampoco la mentira de la supuesta pérdida de emails probatorios de que Obama ordenó al IRS, la agencia de impuestos, hostigar a líderes y organizaciones republicanas previa a la reelección presidencial del 2012.
La Corte Suprema de Justicia, que cometió la hasta hoy inexplicable falta de no declarar inconstitucional el Obamacare, por lo menos acaba de decidir que esta ley atenta contra la libertad religiosa al imponer la venta subsidiada de anticonceptivos a empleadas de empresas que no respaldan el aborto. 
También resolvió que es ilegal obligar a determinados empleados públicos bajo contrato que aporten obligadamente a los sindicatos y dijo que son ilegales los nombramientos hechos por Obama de funcionarios que deben contar con la aprobación del Congreso. Él los nombró aduciendo que el Congreso estaba en receso, cuando en realidad no era así. (En total, la Corte ha encontrado ilegalidad en casi una veintena de acciones de Obama)
Las reacciones observadas tanto en las encuestas como en la Cámara de Representantes y la Corte Suprema, aunque pequeñas, son significativas dentro del contexto institucional de este país, tan distante por tradición y por historia de las naciones tercermundistas a las cuales Obama parece pertenecer por vocación.
Ojalá estos hechos sean buen augurio de lo que pudiera ocurrir en las próximas elecciones de noviembre, cuando se elijan nuevos legisladores y gobernadores y las de noviembre del 2016, cuando Obama finalmente será reemplazado por alguien que tenga fé en los Estados Unidos, en su cultura y en la Constitución que la sustenta.