Tuesday, September 3, 2013

INCONGRUENCIAS IMPERDONABLES


Legisladores y columnistas de ideologías contrarias que apoyan a Obama en su plan para bombardear a Siria, dicen que debe hacerlo aún sin autorización del Congreso como dispone la Constitución “porque ya otros presidentes de los Estados Unidos lo han hecho”. 
Se refieren en particular a las incursiones que algunos de ellos hicieron en  Libia, Grenada y Kosovo. Pero olvidan un detalle importante. Si lo hicieron sin el previo acuerdo del Congreso (en algunos casos puede darse luego de 48 horas de la acción), el motivo fue siempre defender los intereses de la seguridad nacional.
Reagan bombardeó a Libia porque Gadafi, como lo admitió después, fue responsable del atentado terrorista contra el avión de PanAm que cayó en añicos en Lockerbie, Escocia, causando la muerte de sus 270 pasajeros y tripulantes. En Siria La guerra civil es entre dos facciones enemigas de los Estados Unidos, si, pero que no han lanzado ningún ataque directo a USA desde allí .
Obama, tan inclinado a condenar las intervenciones militares de Estados Unidos y a favorecer la causa musulmana, miró con indiferencia que por años los partidarios de Hezbollah, que respaldan al autócrata Bashar Assad, se maten con los rebeldes de Al Qaeda que lo quieren derrocar. Como recipiente del Premio Nobel de la Paz, dijo que esas muertes eran sin embargo tolerables mientras no cruzaran una “línea roja” que él trazó.
¿Qué línea roja es? Alude a que la guerra en Siria es permisible en tanto que los contendores se maten con balas, morteros, cimitarras o degüellos. Nunca si se detectan muertes por armas químicas. Ahora Obama admite que esa ”ínea roja” ha sido cruzada, por lo que cree que es hora de lanzar sus bombas.
El Nobel de la Paz no ha logrado especificar cuál facción lanzó gases que han ocasionado la muerte de casi 2.000 víctimas, incluídos niños. No es aceptable que lo haya hecho Assad, pues ello habría sido suicida ya que Obama tenía lanzada previamente la amenaza de intervención contra quien las utilizara. Lógico es suponer que los autores son los rebeldes comandados por Al Qaeda.
Al Qaeda está en guerra con los Estados Unidos y Occidente desde los dos ataques a las Torres Gemelas de Nueva York, el Pentágono y el avión caìdo en Filadelfia. Sus atentados terroristas no han cesado ni en los EE.UU. ni en Europa, así como en Afganistán e Iraq, donde dos guerras inconclusas de Washington han reverdecido el terrorismo mundial. 
¿Es a Al Qaeda que se busca favorecer con los bombardeos en Siria? El Nobel de la Paz promete incursiones rápidas, como insinuando que no habrá muchos muertos o que serán “pacíficas”. ¿Por qué no se ingenia otra línea para limitar los nuevos muertos que su incursión acarrearía? ¿Qué vendrá después si la familia Assad, favorita hasta hace poco por los demócratas, sigue en el trono?
Obama, como senador, fue acérrimo opositor de GWBush en su guerra de retaliación contra Afganistán e Iraq. En Iraq, el uso de armas químicas no era una lucubración sino un hecho. Las utilizó para asesinar a 100.000 de sus compatriotas. Es obvio que esas armas las almacenó para utilizarlas en algún momento en favor de la causa árabe como lo aseguraron los informes de inteligencia de Occidente.
Las inspecciones de Naciones Unidas fueron bloqueadas por Hussein y laas armas nunca fueron halladas luego de la invasión militar. ¿A dónde fueron? Nadie habla de las fotografías de enormes camiones que se veía cruzar el desierto en el intervalo que medió entre la amenaza de guerra a Irak y la acción militar. ¿A dónde iban? A Siria.
En esos camiones se transportaba no solamente armas químicas sino equipos para continuar el desarrollo de armas nucleares iniciado por Hussein. Assad, con ayuda de Norcorea, construyó un complejo nuclear, pronto detectado por Israel. En una incursión militar impecable como la que años atrás infrigió a Hussein por la misma causa, Israel pulverizó de raíz el complejo sirio.
Se deduce que las armas químicas iraquíes lograron ser ocultadas por el régimen sirio con facilidad, lo que explicaría por qué Israel no las ha destruído. Si ahora los Estados Unidos, probablemente con la venia del Congreso y de demócratas y republicanos decide deciden atacar a Siria, donde quiera que le plazca al Nobel de la Paz, a Israel no le queda sino decir...gracias!
Porque Siria es enemigo declarado de Israel, no importa cuál sea la facción ganadora o perdedora de la actual guerra civil. Si cae o no cae Assad es un problema del Nobel de la Paz, no de Israel. Cualquiera que lo sustituya seguirá siendo enemigo de Israel, como lo es Irán y otros países del mundo musulmán. Mas si Obama quiere “dar una manito” contra ese enemigo, bienvenido parece decir Shimon Peres.
Siria no es enemigo declarado de los Estados Unidos. A George W Bush no le gustaba Assad por el toque dictatorial y anti israelí del dictador. Pero en cambio los demócratas lo veían como un gran transformador y el actual Secretario de Estado, John Kerry y quien la precedió en el cargo, Hillary Clinton, así como la entonces líder demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, decidieron ir a Damasco a presentarle su solidaridad y respaldo. Bush desanconsejó tal viaje por razones de defensa de la política internacional de los Estados Unidos, pero ellos lo hicieron de todas formas.
Toda esa gente dice que hay que bombardear a Assad porque es cruel el uso de armas químicas. Nada dijeron antes frente al genocidio de Hussein. Ni objetaron la construcción del complejo nuclear de Assad en Siria ni pidieron inspección para detectar los depósitos de armas químicas enviadas por Iraq.
Ahora se alarman por la muerte de casi 2.000 víctimas gaseadas, pero no se inmutaron mayormente por las más de 100.000 vidas caídas con armas convencionales desde que se instaló la guerra civil contra el otrora favorito de Kerry, Clinton, Pelosi y otros líderes demócratas. Dicen que si USA no actúa ya, las matanzas entre facciones árabes continuarían.
¿Qué? ¿What? Como bien dijo Sarah Palin, en Siria los Estados Unidos deben dejar a Alá que resuelva el conflicto. La acción militar no se justificaría de ningún modo, primero porque no ha habido ataque directo a los Estados Unidos y segundo porque la intervención no solucionaría nada.
Hay facciones que se matan a diario y de manera horrenda en México, vecino de los Estados Unidos. Lo hacen por el predominio en el tráfico de estupefacientes. ¿Qué van preferentemente a dónde? A los Estados Unidos, donde acrecientan la corrupción y matan espiritual y físicamente a millones y millones de norteamericanos, especialmente en sus edades tempranas.
Si de salvar vidas humanas se trata, bien harían Obama y sus áulicos en dirigir su retórica y sus armas contra la pertinaz matanza de seres inocentes, no en el Congo u otros países africanos en permanente genocidio, sino aquí dentro de los Estados Unidos. Desde 1973 más de 57 millones de vidas han sido cercenadas con el aborto legal.
Obama, “príncipe” de la Paz como fue calificado cuando recibió el Premio Nobel, es defensor del derecho de la mujer a matar a las criaturas que engendraron en sus vientres. Pero le martiriza que maten en Siria a seres humanos por otra vía que no sea la convencional y se propone intervenir con la venia del Congreso.
Siria  no ha atacado directamente a los Estados Unidos, como no han hecho daño ninguno los millones de seres a los que se les priva de la vida gracias a una ley genocida que Obama y los demócratas respaldan. ¿Existe mayor incongruencia?

No comments: