Tuesday, July 10, 2018

EN DEFENSA DE LA VIDA

El Presidente Donald J. Trump anunció anoche a quién ha elegido para sustituir en la Corte Suprema de Justicia al juez Anthony Kennedy, que se jubila: será Brett Kavanaugh, quien en su discurso de agradecimiento prometió que se limitará a ser eso, un juez.
Si, un juez y como tal no un legislador, que es lo que ha estado ocurriendo en los últimos sesenta años en la Corte Suprema y en muchas cortes secundarias infestadas por el influjo demócrata progresista, que optó por la vía de captar la judicatura para iniciar la transformación regresiva del país.

Kavanaugh, de 53 años de edad, ha estado vinculado con los Bush y ello ha despertado suspicacias en algunos adeptos de Trump. Pero su récord como juez y jurista es impecable en cuanto a un total respeto a la Constitución en su concepción original de división del poder en tres ramas, que se auto controlan entre sí.

Es católico y pro vida más allá de toda duda, faceta que ha alertado en su contra como ninguna otra a la izquierda demócrata progresista, especialmente a las mujeres, que extrañamente se han convertido en las mayores defensoras del derecho "constitucional" de matar a los seres  indefensos concebido en sus vientres.
Durante las audiencias en el Senado, previas a autorizar su nombramiento, los senadores demócratas lo acribillarán con preguntas amenazadoras sobre si apoyará revertir la decisión de la Corte Suprema en el caso Roe v Wade de 1973, que fue punto de partida para legalizar el aborto. Pero ese tema será esquivado, pues el cuestionario debe referirse solo a generalidades.
La resolución del aborto es un típica demostrración de jueces activistas que no juzgan sino que legislan. Mencionaron una vaga "emanación" derivada de algún artículo no precisado de la Constitución sobre "privacidad" y condicionaron a que se pruebe cuándo comienza la vida, si en la concepción o el nacimiento del niño, para validar los abortos.
Pese a que la decisión no tiene sustento legal ni constitucional, se la mantiene en vigencia, se la ha ratificado indirectamente y es la causa de la muerte de alrededor de 70 millones de seres humanos desde 1973 solo en los Estados Unidos. El ejemplo norteamericano fue imitado en el resto del orbe y la mortandad en Europa y otros continentes es inconmensurable.
El aborto legal, junto con el uso de anticonceptivos y abortivos, ha desecho la unidad familiar, debilitando la posición de la mujer en todos los niveles especialmente cuando deciden ser mades solteras. La práctica sexual sin responsabilidad se ha multiplicado y la edad de iniciación en la mujer se ha reducido precipitadamente a los 12 años.
Es probable que con la inclusión de Kavanaugh la decisión Roe v Wade seguirá inalterada. Pero quizás para las elecciones de medio término de noviembre venidero y dado el fuerte liderazgo de Trump, el partido republicano incremente su mayoría en ambas cámaras del Congreso para facilitar nuevos nombramientos en la Corte, quizás dos o tres más en el período Trump.
Podría entonces ser seleccionada Amy Barrett, por ejmplo, que estuvo de finalista con el juez escogido anoche. Ella es pro vida, tiene excepcionales dotes de jurista y es madre de siete hijos, lo que implicaría una elocuente respuesta a la posición "feminista" de las aborteras, que promueven el derecho a matar a los seres inocentes e inermes en sus vientres.
Estas mujeres y madres potenciales que hablan del derecho de la mujer a abortar inclusive a potenciales mujeres nonatas, se han condolido hasta las lágrimas por la separación de los niños de padres que cruzan ilegalmente la frontera sur del país. Mas no protestan por las madres que arriesgan las vidas de esas criaturas al enviarlas, muchas veces solos, en su viaje a la frontera a quebrantar las leyes del país vecino.
El mundo entero ha seguido en vilo el alarde de coraje y alta tecnolgía de los rescatistas de un grupo de 12 niños y su coach o guía atrapados en una cueva de Tailandia. Pero mira con indiferencia como a diario en este país y en todo el orbe se sacrifican millares de vidas inocentes con el respaldo de los gobiernos e inclusive de las Naciones Unidas, según relata la ex funcionaria Amparo Medina, de Ecuador.
El crecimiento vegetativo de Estados Unidos y de Europa es negativo debido a los métodos abortivos y de anti concepción. Angela Merkel, de Alemania, cree que la libre inmigración puede compensar el desequilibrio y al parecer los demócratas comparten aquí esa opinión, porque además creen que los migrantes les darían votos. Pero la solución es otra, la abolición del derecho a matar (prohibido por la Constitución).
Con Hillary Clinton la tendencia anticonstitucional en los Estados Unidos se habría agravado imitando a Obama. Con Donald Trump, en contraste, se está viviendo una clara restauración de los valores ancestrales de esta nación estampados en la Declaración de la Independencia de 1776 y su articulación orgánica expresada en la Constitución de la República.  

Tuesday, July 3, 2018

¿OTRO SALVADOR ALLENDE?

Salvador Allende llegó a la presidencia de Chile en su tercer intento, exactamente como acaba de lograrlo este domingo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en México. 
Los dos líderes se parecen, además, en su ideología socialista marxista. En Chile, Allende fracasó en su intento de seguir el modelo cubano pese a la ayuda personal de Fidel Castro y terminó suicidándose en 1973 ante la embestida militar encabezada por Augusto Pinochet.
Si López Obrador cumple sus promesas de campaña intentará transformar el modelo capitalista, aplicado a medias por la corrupción, por otro de corte socialista con una mayor intervención y regulación del Estado en detrimento de la inversión privada.
Los resultados podrían ser los ya conocidos. En lugar de lograr una "redistribución del ingreso" lo que se obtiene es reducir las libertades individuales y la libertad de mercado y de iniciativa, con la inevitable consencuencia de un empobrecimiento general. La corrupción, que se promete combatir, se agudiza por la hipertrofia de una burocracia  voraz e intervencionista.
El Presidente Donald J. Trump llamó a AMLO por teléfono y conversó con él por 30 minutos. Lo felicitó y dijo que aspiraba a una mutua cooperación para resolver problemas comunes de comercio, inmigración e inversión. El nuevo líder mexicano, que se posesionará en diciembre, aparentemente ofreció esa cooperación.
Tendrá que olvidar, entonces, injurias lanzadas incluso por escrito contra Trump y amenazas absurdas como las de promover la libre emigración desde México a los Estados Unidos no solo de mexicanos sino de latinoamericanos y de ciudadanos venidos de otros continentes. Es un derecho humano, ha dicho, que la gente quiera ingresar libremente a los Estados Unidos.
Tal aseveración y tal propuesta equivalen a una invitación a invadir a un país limítrofe extranjero, no por las armas sino por cualquier otro medio como el chantaje de los traficantes humanos llamados coyotes o los narcotraficantes. Ante tal amenaza, cualquier país debería estar preparado para rechazar tal invasión sea con muros o ejércitos.
La noción de que los Estados Unidos debe abrir sus fronteras a cualquiera que lo desee, sin sujetarse a los trámites legales de Inmigración, es acicateada por el partido demócrata que ha caído en manos del progresismo socialista. El pasado fin de semana hubo manifestaciones en varias ciudades del país en las cuales se condenaba la separación de los menores de edad de los ilegales apresados en la frontera y se reclamaba para unos y otros la amnistía.
Inclusive se acusaba sin fundamento a la Policía de Fronteras de maltratar a los menores, por lo que piden su abolición. En suma, llegan al extremo de clamar por fronteras abiertas y extinción de policía de control de ingreso de criminales, por cruce ilegal de fronteras o por otros crímenes. Todo, dicen, en defensa de la vida y de la unión de la familia.
Por cierto, los menores de edad tienen que ser separados de los padres mientras un juez determina si se acepta o no una petición de asilo. No obstante Trump determinó que se suspenda de todos modos la separación, que es una regulación dictada por regímenes anteriores. En todo caso es el Congreso el llamado a legislar claramente qué procedimiento ha de seguirse, pero los demócratas se niegan a llegar a un entendimiento.
Asombra el cinismo de la gente, especialemente mujeres, que protesta en favor de la vida y la unidad familiar de quienes accede ilegalmente por la frontera sur. Todas ellas son furibundas "pro-choice", es decir, pro aborto que no es sino el asesinato "legalizado" de seres humanos en el vientre materno. Lo defienden como derecho de la mujer a decidir qué hacer con su cuerpo.
Si consideran derecho primario de la mujer, rehuyen contestar que con el aborto en la mayoría de casos están atentando contra el derecho potencial de la que podría ser mujer en su vientre (se conciben más mujeres que hombres) con derecho a vivir, lo cual está protegido por la Constitución.
La decisión Roe vs Wade adoptada por la Corte Suprema de Justicia en 1973 en favor del aborto estuvo condicionada a que se pruebe científicamente en qué momento comienza la vida: si al momento de la concpción o del nacimiento. A estas alturas, ya nadie discute que la vida comienza con la concepción. Y la Constitución garantiza el derecho a la vida en todos los niveles.
La vacancia en la CSJ   de Anthony Kennedy deja la oportunidad a Trump de elegir a un nuevo juez de la calidad del que eligió el año pasado, Neil M. Gorsuch. No se trata de contar con un magistrado de tal o cual partido o de tal o cual tendencia, sino de uno que comprenda que el papel de la Corte es ceñirse a la Constitución, no legislar, como ocurrió con Roe vs Wade o el matrimonio homosexual.
En ningún acápite de la Constitución hay el menor indicio pro matrimonio homosexual. Esta materia, como la del aborto, en última instancia debería ser discutida y sometida a consenso por los Estados, aún cuando quizás el daño haya calado profundo en la moralidad colectiva. En encuestas anteriores sobre el matrimonio homsexual, 37 de los 50 Estados votaron en contra.
Algunos comentaristas han comparado el "porpulismo" de izquierda de López Obrador con el "populismo" de derecha de Trump y se preguntan cuál terminará imponiéndose. ¿Es Trump "populista" en su cruzada por restaurar la vigencia de la Constitución de la República, que venía siendo adulterada por regímenes anteriores, especialmente el de Obama? 
AMLO, si sigue a Allende, lo que quiere es una revolución. Trump no quiere una revolución, quiere la restauración plena de un documento que se ha respetado por casi tres centurias, en contraste con lo que ha ocurrido en el resto del planeta, donde el promedio de vida de las Constituciones ha sido de 19 años desde 1789. 

Wednesday, June 27, 2018

UNA CASCADA DE VICTORIAS

Para quienes creen que la Constitución de los Estados Unidos, diseñada en base a los principios de la Declaración de la Independencia de 1776, es el mejor instrumento de convivencia política de la Historia, los últimos sucesos aquí ocurridos en favor de Trump representan una resonante victoria.
Primeramente la Corte Suprema de Justicia confirmó lo que la Constitución dice en cuanto a Inmigración. Que al Presidente le compete restringir el ingreso de ciudadanos extranjeros por razones de seguridad nacional en tiempos de guerra o paz. Trump había dispuesto un mayor control de acceso a los ciudadanos de algunos países, cuya identidad era difícil de verificar.
La mayoría de los países era de población musulmana (no todos, Venezuela una excepción), por lo cual jueces federales por tres ocasiones vetaron esa medida de Trump, aduciendo que implicaba discrimen contra una religión, lo que sería inconstitucional. La Corte Suprema ha desechado  ese argumento y validado la medida, confirmando que es necesario verificar con estrictez las identidades para prevenir el ingreso a terroristas.
La decisión de la Suprema reforzará la posición de Trump en cuanto al control de la frontera con México. La oposición demócrata/progresista se ha lamentado de que se separe a los menores de edad que acompañan a los que ingresan ilegalmente al país, mientras un juez determine si se aceptan o no sus pedidos de asilo. Los menores permanecen en custodia hasta por 20 días, pero ahora incluso ese plazo ha sido eliminado.
Los demócratas no plantean solución al dilema de qué hacer con los menores y sus padres, transcurrido el plazo mínimo, pero dan a entender que se los debe intrernar libremente en el territorio, con amnistía automática. A ello se oponen Trump y quienes votaron por él y su promesa de hacer cumplir con la Constitución y las leyes, entre ellas las de inmigración. 
El Presidente ha dicho que hay que negar el ingreso a los que trasponen la frontera ilegalmente sin utilizar alguno de los 20 puntos de acceso legal y deportarlos automáticamente, sin derecho al proceso legal previo. Hay quienes indican que ello prohibe la ley, por lo cual se estudia una alternativa que permita decidir los casos en una o dos horas. En cuanto a los que acceden a los puntos permitidos, se busca igualmente acelerar el proceso.
En la mayoría de casos, los aspirantes de asilo en realidad lo que quieren es una oportunidad de empleo. El problema se agrava con los millares de menores que llegan no acompañados o que acompañan a adultos que no son sus padres. Igualmente, aclaradas las situaciones, la solución es deportarlos. 
Los demo/progresistas explotan el lado emotivo de los menores separados de sus padres, acusando de la medida a Trump. Pero la medida fue dictada por regímenes anteriores y lo que intenta el actual mandatario es corregir vacíos y contradicciones de la ley para evitar abusos de los manipuladores de tráfico humano y narcotrtaficantes. La raíz del mal de los menores separados no se da en la frontera, sino en los países de origen con la complicidad de padres y gobiernos corruptos.
Paralelamente a esta decisión, la CSJ ha resuelto que los sindicatos del sector público no pueden exigir afiliaciones y contribuciones a sus empleados y trabajadores que no lo deseen voluntariamente. Es una severo golpe a los sindicalistas demócratas, que por decenios han manipulado a estas "unions" o sindicatos para colectar gigantescas sumas que en gran parte destinan a los candidatos del partido demócrata.
La existencia de sindicatos en el sector pública es en si misma una aberración pues no cabe que sus integrantes se unan para exigir beneficios, justos o no, a un patrono que es el Estado, es decir, el pueblo contribuyente. En el sector privado, el patrono ajustará los pedidos del sindicato si está en capacidad de hacer cambios en el esquema de gastos, de inversiones, de ahorro, de niveles de productividad para evitar una huelga. En el sector público, la sola opción frente a una huelga por un pedido de aumento de salarios, por ejemplo, es la elevación de impuestos o sea carga al contribuyente.
El sindicalismo en el sector público, que parecía inamovible, era perjudicial sobre todo en el campo de la educación. Los sindicatos en escuelas, colegios y demás establecimientos subisdiados por el fisco, están infestados por sindicatos demócratas que impiden todo cambio saludable en los curricula y que han presionado para distorsionar la Historia del país en conspiración con el gobierno y la gran prensa demócrata.
Otra sorpresa favorable a Trump fue la derrota de Joseph Crowley, miembro de la Cámara de Representantes desde 1999 y favorito de los demócratas para reemplazar a Nancy Pelosi como líder y potencial presidente de la Cámara en las elecciones de medio término de noviembre próximo. Crowley, un furibundo anti Trump, fue apabullado por una joven socialista de 28 años de edad, Alexandria Ocasio Cortez, tercera generación portorriqueña nacida en el Bronx de Nueva York.
Ocasio Cortez es seguidora de Bernie Sanders, socialista y, como él, propone servicios médicos gratuitos para todos, empleos garantizados para todos, libre acceso a las universidades para todos y más maravillas propias de los utopistas marxistas que han convertido en "paraísos" a países como Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Cuba, Norcorea. La candidata latina venció a su opositor en las primarias demócratas de Nueva York y tendrá que dirimir el puesto de  representante en las elecciones de noviembre.
Para mayor goce de los seguidores de Donald J. Trump, Corea del Sur eliminó hoy a la selección mundialista de Alemania en la Copa Rusia por un impresionante 2-0. La Alemania de Angela Merkel se debilitó  con la política migratoria absurda, que es la opuesta de Trump. Mientras que Sudcorea floreció justamente cuando se vislumbra un futuro de paz y prosperidad sin precedentes para la Península gracias a la gestión certera de Trump.

Friday, June 22, 2018

INMORAL...INHUMANO...

Es inhumano e inmoral que los hijos sean separados de sus padres a la fuerza.   Ello ha ocurrido en regímenes dictatoriales como el comunista de Stalin o el nazista de Hitler. Ahora quieren atribuirle a Donald J.Trump ese atributo por mantener en custodia a los niños cuyos padres violan la ley al  ingresar a este país.
Cuando alguien comete un delito en compañía de niños y es aprehendido, los niños no pueden acompañarlos a la cárcel mientras se investiguen los hechos y se instaure un juicio. Ese principio es universal. Aquí rige para los menores que ingresan ilegalmente, estén acompañados o no por sus padres. 
En la frontera con México hay como 20 puntos a los cuales la gente puede ir en busca de asilo político o de otra índole. Si están acompañados de menores, no son apresados pues no han cruzado la frontera ilícitamente. Un juez analiza el caso y determina si hay o no lugar a la concesión del asilo. 
La mayoría de los extranjeros, sin embargo, los que utilizan servicios de los carteles de drogas o de los traficantes de seres humanos o "coyotes", optan por cruzar la frontera ilegalmente. Si son apresados por la guardia de frontera van a la cárcel y si están acompañados por menores de edad, éstos pasan a la custodia de centros especializados. 
La disposición de un juez federeal manda que estos niños en custodia deben quedar libres en plazo no mayor de 20 días. Si el asilo pedido por sus padres es negado, tendrán que ser deportados junto a ellos. El problema surge con los niños no acompañados. Según estadísticas, hay 12.000 niños en custodia de los cuales 10.000 vinieron solos de Centroamérica por México.
Pero los juicios por asilo pueden durar más de 20 días, por lo cual regía la disposición ("catch and release" ahora suspendida) de liberar al ilegal para que más tarde se presente a juicio. Casi nunca se presentaban, pues se internaban en la sociedad para abultar el número de ilegales imposibles de identificar y capturar. El caso se complica si hay niños de por medio. De ahí que muchos ilegales cruzan la frontera incluso con menores que no son sus hijos.
Lo "inhumano" e "inmoral" no está en Trump ni en gobiernos anteriores de este país que dictaron la ley y regulaciones de Inmigración, sino en el país o los países que están autorizando el éxodo de los menores de edad a bordo de camiones en condiciones deplorables, sin agua ni alimentos, sin seguridades ni garantías de ninguna clase.
Un agente del ICE, la policía de frontera, dijo que las niñas en custodia no acompañadas llevan consigo píldoras anticonceptivas provistas por sus madres, que les advierten que podrían ser violadas en el trayecto. Todos los menores tienen, además, una cuartillas de instrucciones acerca de qué decir y cómo comportarse al llegar a la frontera. 
México tiene una de las leyes más restrictivas de inmigración. Sin embargo permite el libre tránsito de indocumentados desde Guatemala, Honduras y otros países latinoamericanos y extracontinentales hacia la frontera con los Estados Unidos, asistiéndoles inclusive con agua, albergue y alimentos. La causa principal del éxodo, dicen los refugiados, es huir de la violencia y la miseria.
¿Por qué a los Estados Unidos se le ha de exigir que abra sus fronteras a quien lo desee, sin el requisito de meritocracia? Las tiene abiertas, siempre las ha tenido y las tendrá abiertas, pero por la vía legal y en base a méritos. Los demócratas y progresistas lo saben, lo han dicho cuando han estado en el poder según se revela en estos video clips, pero callan ahora y cambian su discurso por su odio a Trump.
Una conductora Rachel Maddow, de un programa de TV no pudo contener las lágrimas ni proseguir su relato de los "horrores" que comete Trump con los niños y cedió la pantalla a un colega. Ella es abiertamente pro aborto. Su lamento y su quejido son hipócritas como queda demostrado en este otro video clip.
Si las condiciones de vida son deplorables en México y la mayoría de países de América Latina, la causa está en los sistemas políticos y culturales corruptos que impiden el desarrollo de las capacidad humanas en libertad. El remedio no es echar la culpa a la prosperidad de los Estados Unidos ni a que se cumpla la ley fronteriza con "0 Tolerancia", sino a que a sus pueblos y sus dirigentes reaccionen para rectificar rumbos en la conducción de sus asuntos internos, sin descargar sus responsabilidades en narcocarteles y "coyotes". 

Saturday, June 16, 2018

ABSUELTO EL "KAMARADA" TRUMP

Desde que surgió la acusación de los demócratas/progresistas de que Putin había manipulado las elecciones del 2016 en favor de Donad J. Trump para perjudicar a la candidata Hillary Clinton que ellos apoyaban, la reacción fue de incredulidad. 
¿Cómo explicarse que Vladimir Putin, ex-Director de la KGB de la URSS, pudo inclinarse en favor del multibillonario de Manhattan y no de Hillary o de su rival independiente Bernie Sanders, abiertamente socialista y tanto que su luna de miel la pasó en Moscú en el apogeo del imperio soviético del decenio de 1960?
Claro que Putin es ahora otro ideológicamente, aunque su presidencia la esté ejerciendo casi a perpetuidad. Pero es creyente cristiano ortodoxo, asiste regularmente a la Iglesia, respalda el matrimonio tradicional y aborrece del aborto y el extremismo islámico. Comparativamente sus principos son hoy más afines a los del Occidente clásico que a los de Obama y sus seguidores.
Pero Putin debe continuar en la memoria de los demócratas unido a la URSS
que con tanto ahinco defendieron en las batallas libradas por el senador Joseph McCarthy para desenmascarar a los agentes abiertos y encubiertos del comunismo de Moscú en los Estados Unidos en los años 1950 y sucesivos. El senador probó con documentos la infiltración comunista pero la guerra contra él fue implacable hasta que lograron destruirlo.
Fue la época en que, paralelamente, florecieron las canciones pro paz y anti guerra (la de Vietnam), las misiones mediadoras con el enemigo como la de Jane Fonda en Hanoi o de John Kerry en París. Ser pro URSS y pro Vietcong era lo "in" y humano y pronunciarse contra McCarthy y el imperialismo yanqui la consecuencia lógica del pacifismo "en defensa de la humanidad".
¿Por qué entonces ahora esos demócratas/progresistas olvidan su pasado reciente pro URSS, pro Moscú y pro KGB y tratan de persuadirnos de que el líder ruso se convirtió al "trumpismo" y decidió ayudar al Superburgués para encajarlo en la Casa Blanca? La respuesta que surge es por la pérdida de Hillary en noviembre del 2016, que les dejó anonadados y aparentemente con daños cerebrales tan graves que no tuvieron otra opción que fantasear sobre la "colusión" rusa como causal de la pérdida.
Pero el Informe del Inspector General del Departamento de Justicia, Michael Horowitz, acaba de echar por tierra esa fantasía. En el informe de 500 páginas, divulgado el jueves pasado, queda en claro que no hay asomo de colusión y que el ex-Director del FBI James Comey y otros altos jerarcas de Inteligencia se confabularon para intentar por todos los medios impedir que se confirmara la victoria de Trump, primero y luego que se la descalificara y condujera al Presidente a un "impeachment" previa a su expulsión por el Congreso.
El lenguaje del Inspector es técnico pero concluyente. Aún cuando en ningún documento encontrado se dice que los altos jefes de la CIA y el FBI de Obama pactaron para actuar contra la Constitución, hay otros documentos probatorios de que inclusive antes de las elecciones la intención era prejuiciada en contra de Trump y en favor de Hillary, la escogida de Obama.
El caso mayor de corrupción de todo el proceso develado por Horowitz es la exculpación de James Comey en julio del 2016 a Hillary por el uso indebido de emails y servidores privados cuando era Secretaria de Estado de Obama. Sin tener autoridad alguna y sin participar de ello a su superior, la Fiscal General de entonces Loretta Lynch, Comey dijo que Hillary había actuado muy mal (en contra de la seguridad nacional) pero que no había lugar a juicio porque lo hizo "sin malas intenciones".
El delito de Comey no es no haber consultado con Lynch (que con seguridad sabía de la maniobra) sino el exculpar a Hillary sin tener autoridad para ello. Ese crimen debió apartarla de la campaña electoral ipso facto, para ir a parar tras de rejas luego de un juicio. Ninguno de estos detalles y conexos habrían salido a la luz si triunfaba Hillary, de lo cual estaban convencidos todos incluso medios como el The New York Times.
Ahora se los conoce y seguirán conociéndose más a medida que el Congreso llame a los implicados a declarar y al Inspector General a ampliar y precisar detalles y nombres. Las audiencias comenzarán el próximo lunes y martes. Urge que los culpables salgan a flote y sean castigados conforme a la ley, para restaurar la credibilidad en el FBI y la CIA.
Mientras tanto, han trasncurrido casi dos años de fatigosas intrigas contra el Presidente constitucional y la pérdida de tiempo y recursos (casi 20 millones de dólares) en investigaciones por parte de tres comisiones legislativas y de la Fiscalía General, ninguna de las cuales arrojó evidencia alguna de colusión rusa en las elecciones en favor de Trump. Al contrario, las investigaciones revelaron múltiples actos ilícitos de los demócratas, que se irán probando con el avance de las indagaciones en el Congreso Federal.



Tuesday, June 12, 2018

SI TRUMP HICIERA COMO CRISTO

Donald J. Trump hizo lo que sus opositores "progresistas" no querían que hiciera y que creían imposible que lo hiciera: se entrevistó con Kim Jong-Un  de Corea del Norte y lo persuadió a que se deshaga de su armamento nuclear, a cambio de ayudarle a transformar su país de cárcel orwelliana en uno de prosperidad.  
Pese a que los "todo-menos-Trump" han leído el documento suscrito en Singapur y han visto las imágenes transmitidas a todo el mundo por la TV, no quieren creer lo que ha ocurrido. Bien han dicho algunos que si a Trump lo vieran caminar sobre el agua dirían que no sabe nadar.
El acuerdo firmado ayer establece que Kim eliminará por completo su armamento nuclear y que para definir procedimientos e inspecciones habrá nuevas reuniones y acuerdos, que eventualmente se transformarán en un tratado a ser aprobado por el Senado del Congreso de los Estados Unidos.
Eso no sucedió con el acuerdo de Obama con Irán, pues sabía de antemano que el Senado negaría el respaldo. El acuerdo no contenía eliminación de armas nucleares sino aplazamiento para que Irán las produzca mientras continuaba enriqueciendo uranio y consolidando instalaciones ajenas a la inspección efectiva de expertos internacionales.
Para colmo, Obama eludió las regulaciones bancarias y entregó a los líderes de la teocracia pro terrorista de Irán 150.000 millones de dólares, incluso  en efectivo. Trump anuló ese acuerdo por contrario a los intereses nacionales e internacionales, lo que le fue fácil dado que no tenía el impedimento de haber sido un Tratado sancionado por el Senado. 
Los críticos de Trump afirman que con Kim no habrá desnuclearización, como no la hubo con sus predecesores Obama, Clinton y los Bush y que el único ganador del encuentro será el dictador coreano, supuestamente ungido por el presidente norteamericano a la categoría de líder global, a cambio de nada.
Lo cual es falso. Trump ha advertido que las sanciones económicas y comerciales al régimen coreano, que lo han empobrecido en extremo, no se levantarán hasta que la desnuclearización se concrete. Y que, mientras tanto, el gobierno monitoreará acuciosamente todo lo que Kim haga al respecto, con la tecnología más avanzada a la disposición.
No se descarta, por cierto, que en el curso de los próximos diálogos se diseñen formas de inspección "in situ" confiables y no ficticios como en el caso de Irán. Si de todos modos Kim Jong-Un comietera el error de engañar a Trump, éste le tiene ofrecido que podría arrasar a su país si pretendiera usar sus armas nucleares contra Estados Unidos o sus aliados.
Mas todo parece indicar que Kim está feliz con la perspectiva de transformar a Corea del Norte en una nación próspera, abierta a la inversión de capitales y tecnología de Occidente y Asia. Quedó fascinado cuando Donald le enseñó la tremenda limusina blindada "The Beast", Cadillac traída para él a Singapur, con puertas de 800 libras de peso cada una. "Tu podrías tener autos como éste", le dijo.
Kim tuvo tiempo de hacer turismo por Singapur, centro bancario del Asia y modelo de pulcritud y seguridad en el mundo e igualmente quedó fascinado de sus playas, hoteles, caminos, rostros alegres y elegantes vestimentas. "En lugar de las horribles hoquedades que quedan al demoler las instalaciones nucleares", le comentó Trump con iPad en mano, "imagínate los hoteles que podrías construir en las playas de tu país." 
Algunos cometaristas de oposición quieren equiparar la cita Kim/Donald con un match con ganadores y perdedores. La analogía es falsa pues Trump no tenía nada que perder en este "match". Su misión era y es exclusivamente la de forzar al dictador a deshacerse de su arsenal nuclear, por prohibirlo el Acuerdo de No Proliferación Nuclear de las Naciones Unidas. Caso igual al de Irán.
Si Kim no cumple sus promesas, serán él y el pueblo norcoreano los únicos perdedores. La vida miserable en ese país se agudizaría, con más hambre y más asfixia por la total falta de libertades individuales. La alternativa de insistir en incrementar el arsenal nuclear sería necio, dado que incluso las fuerzas militares de Estados Unidos en Corea del Sur cesarían sus ejercicios en señal de buena voluntad.
¿De qué enemigo tiene que defenderse Kim, tras el diálogo con Trump? Los Estados Unidos quedan descartados. Después de todo, cuando la nación se formó en el Siglo XVIII con 13 Colonias, ni un solo metro cuadrado se agregó por la fuerza de las armas, sino por el libre albedrío de las colonias nuevas que buscaron adherirse a la Constitución inspirada en la Declaración de la Independencia de 1776.
Militares de Estados Unidos participaron en dos guerras mundiales para liberar a Europa y al mundo de las dictaduras. El solo pedazo de terreno que reclamaron fue para los cementerios de los soldados caídos en defensa de la libertad. ¿Acaso Trump está en "match" con Kim para someterlo y conquistar territorio? Lejos de ello: quiere que se desnuclearice y reoriente esos fondos hacia el bienestar del pueblo. 
No le ha ofrecido coimas como las ofrecidas a la dinastía Kim por los Presidentes anteriores, ni el chantaje multibillonario de Obama a los ayatollahs de Irán. Lo que le promete es garantías de seguridad militar a cambio de seguridad a la inversión extranjera. La prosperidad que ello implicaría podría estimular un cambio social y político interno en procura de mayores libertades.
Pero esa tendencia, que contaría con el respaldo de los Estados Unidos y sus aliados, es no obstante y básicamente un asunto de incumbencia interna del pueblo norcoreano. Es inevitable fantasear: ¿qué tal si la fórmula que se trata de aplicar a Kim pudiese aplicarse a los Maduro, Ortega, Castro, Correa, Moreno y más mamarrachos del mundo que están arruinando a los pueblos caídos bajo su yugo?

Saturday, June 9, 2018

TRUMP Y EL "FAIR TRADE"

Donald J. Trump, de paso para Singapur para la cita cumbre con Kim Jong-Un, les ha confirmado a los consorcios del G7 que o modifican las condiciones desfavorables de comercio para los Estados Unidos o su gobierno pondrá en vigencia medidas equivalentes para lograr equilibrio y reciprocidad.
El propósito no es desatar una guerra comercial, como dicen sus críticos de dentro y fuera de los Estados Unidos, ni de propiciar el aislacionismo, sino  de revisar los tratados comerciales que desde hace decenios se aplican con perjuicio para los intereses norteamericanos.
En esa revisión se incluyen no solo los tratados con los países del G7, o sea los siete países de mayor desarrollo industrial del mundo, con la excluída Rusia, sino con otras naciones del orbe como la vecina México o la más distante Corea del Sur.
Solo con China el déficit comercial sobrepasa los 350.000 millones de dólares sin contar con los robos de patentes que podrían sumar una cifra igual. Con Europa la balanza negativa ronda los 150.000 millones y con México los 78.000 millones y cifras parecidas las hay con Canadá y otros. 
Las conversaciones para lograr reformas no han surtido resultados y ello ha obligado a Trump a amenazar con imponer tarifas para importación de acero y aluminio. Ahora en Quebec ha dicho que si no hay negociación con México y Canadá sobre NAFTA, podría negociarse por separado o no haber acuerdo ninguno.
Macron, el Presidente de Francia y Merkel, Primera Ministra de Alemania a los que en principio se sumó Trudeau, el Premier de Canadá, dijeron que si Estados Unidos quería marcharse del G7 podía hacerlo, que ellos continuarían unidos. Macron y Trudeau habían expresado previamente su desagrado por la actitud hostil de Trump con los "aliados".
En el G7 están la Alemania y Francia resucitadas con el Plan Marshall de los Estados Unidos tras la II Guerra Mundial. Y está Japón, cuyo proceso de democratización e industrialización se hizo bajo el control del general Douglas MacArthur. Esos países fueron y son aliados, como lo confirmó Trump en Quebec, pero esa no es licencia para avalar acuerdos injustos.
La economía de Estado Unidos es el doble de poderosa que la de China y es superior a la economía conjunta de la Europa Occidental. Pero ello no  justifica que continúe amamantando indefinidamente a quienes causaron la II Guerra Mundial y quisieran seguir siendo tratados como víctimas en búsqueda de perenne protección. 
La amistad y buena vecindad no exime a nadie de la obligatoriedad de acatar las normas de equidad y reciprocidad en los acuerdos y tratados de comercio. Si europeos y canadienses claman porque no se impongan las tarifas a las importaciones de sus productos a los Estados Unidos, comiencen por abolir las tarifas y otras trabas aduaneras existentes al comercio de productos norteamericanos que tratan de abrirse paso en sus mercados.
Trump fue puntual en citar casos concretos de desbalance comercial, para desvanecer la acusación de que su postura es aislacionista o proclive a una guerra comercial. Dijo estar siempre a favor del libre comercio, siempre que este comercio sea un "fair trade", es decir, un comercio justo, honesto y de beneficio recíproco para las partes.