Wednesday, February 22, 2017

TRUMP EL DESPIADADO

El Presidente Donald Trump acaba de adoptar una decisión “despiadada”, esta vez contra los inmigrantes ilegales. Ha resuelto que ha llegado la hora de que en este país se aplique la ley en esta materia, tal como lo había prometido en la campaña electoral del año pasado.
La reacción de los demócratas, que no se consuelan con la pérdida de su candidata Hillary Clinton, adopta todos los tonos, desde los lamentos más conmovedores que invitan a las lágrimas, hasta la violencia. En las calles, en foros, en entrevistas por radio y TV, en los comentarios de columnistas.
Le acusan a Trump de odiar a los inmigrantes, pese a que casó con dos de ellas (una checa, de la que se divorció y otra eslovaca, la actual Melania) y de no tener misericordia contra los que aquí buscan asilo y esperanzas de mejores condiciones de vida, que no hallaron en sus países de origen.
A la protesta se han sumado gobernantes y ex gobernantes extranjeros, como Vicente Fox, de México, que prometió “derramar hasta la última gota de sangre” en favor de los derechos de sus compatriotas emigrantes. Igual quejido han lanzado otros apesadumbrados líderes como Rafael Correa de Ecuador.
¿Por qué dichos gobernantes no “derramaron sangre” y lamentos para evitar que sus conciudadanos se vean forzados a emigrar debido a la miseria y empobrecimiento de sistemas que ellos dirigen y de los cuales ellos y sus beneficiarios lucran, merced a la práctica de una corrupción endémica?
Los que emigran lo hacen en su mayoría porque en sus países no rige la ley sino para los más débiles. La división de poderes es teórica lo cual explica la perpetuación de la corrupción, así se alternen los gobiernos. En los Estados Unidos la situación es distinta. El incumplimiento de la ley no es la regla, es la excepción que se castiga.
Con Barack Hussein Obama las leyes y regulaciones de inmigración no se cumplieron y la afluencia de ilegales por la frontera Sur recrudeció de manera alarmante. Ronald Reagan había pretendido antes frenar el flujo, acordando con el Congreso una amnistía temporal para los ilegales a cambio de medidas drásticas para cerrar las fronteras.
Pero no se cumplió y el muro, que se convino en construir en el 2006 con George W. Bush, quedó inconcluso. Ahora se lo terminará con Trump y en el esfuerzo cooperará México, en acción coordinada con su cierre de fronteras con Guatemala, Honduras y El Salvador. Estados Unidos dará ayuda para formar centros de recepción de ilegales expulsados.
Las nuevas medidas, que no lo son por crear algo inexistente sino por la decisión de aplicarlas, anula la figura de las “ciudades santuario” creadas por algunos alcaldes y gobernadores demócratas para proteger a ilegales  de la detención por parte de agentes federales de Inmigración, inclusive si han cometido delitos y están en prisión. La ley prohibe ese desacato.
El objetivo inicial del nuevo gobierno será detener y deportar a todos los ilegales que tengan un historial delictivo, sea por crímenes mayores o menores, como exceder el tiempo de visa, resisitir una orden previa de deportación, reingresar tras ser expulsado, cometer fraude en el uso de subsidios estatales, falsificar documentos como licencias de manejo que sirven de Identidad e infracciones similares. 
Los Estados Unidos ha sido un país abierto a la inmigración, pero siempre que esté sujeta a los procesos legales. Las leyes son claras, aunque algunas complejas en ciertos casos y todas perfectibles y actualizables, pero siguiendo el trámite establecido por la Constitución, que asigna esa función de forma exclusiva al Congreso, no al Ejecutivo ni a la Corte Suprema de Justicia.
¿Son severas  esas leyes? En modo alguno si se las compara con las del propio México, donde los ilegales son aprehendidos y expulsados sin dilaciones y cuyo proceso de naturalización es largo y dificultoso, como lo es en el Ecuador. Pero peores son los ejemplos de otros países, como se observa en el resumen que se transcribe a continuación:



IF YOU CROSS THE NORTH KOREAN BORDER
ILLEGALLY YOU GET 12 YEARS HARD LABOR.


 
IF YOU CROSS THE IRANIAN BORDER
ILLEGALLY YOU ARE DETAINED INDEFINITELY.

 
IF YOU CROSS THE AFGHAN BORDER
ILLEGALLY, YOU GET SHOT.

 
IF YOU CROSS THE SAUDI ARABIAN BORDER
ILLEGALLY YOU WILL BE JAILED.

 
IF YOU CROSS THE CHINESE BORDER
ILLEGALLY YOU MAY NEVER BE HEARD FROM AGAIN.

 
IF YOU CROSS THE VENEZUELAN BORDER
ILLEGALLY YOU WILL BE BRANDED A SPY AND YOUR FATE WILL BE SEALED.

 
IF YOU CROSS THE CUBAN BORDER ILLEGALLY
YOU WILL BE THROWN INTO POLITICAL PRISON TO ROT.

 
IF YOU CROSS THE U.S. BORDER ILLEGALLY YOU GET !!!
A JOB,          A DRIVERS LICENSE, 
SOCIAL SECURITY CARD, WELFARE, 
FOOD STAMPS, CREDIT CARDS, 
SUBSIDIZED RENT OR A LOAN TO BUY A HOUSE, 
FREE EDUCATION, FREE HEALTH CARE, 
A LOBBYIST IN WASHINGTON  BILLIONS OF DOLLARS WORTH OF PUBLIC DOCUMENTS PRINTED IN YOUR LANGUAGE 

Monday, February 20, 2017

¿MCCAIN ALECCIONA A TRUMP?

El candidato presidencial republicano John McCain, que perdió en el 2008 frente al demócrata Barack Hussein Obama y continúa como senador por Arizona desde tiempo inmemorial, ha ido a Munich a tratar de desprestigiar al presidente Donald Trump, elegido por su propio partido.
Es deshonesto e impropio que un legislador de cualquier partido utilice una tribuna en país extranjero para criticar a un Presidente en ejericicio acerca de su política exterior, porque raya en traición. Y peor si sus objeciones no se sujetan a la verdad. 
McCain acusó a Trump de tratar de aplicar políticas contrarias a los valores de Occidente, de mermar el apoyo y la solidaridad con Europa y la OTAN y de pretender aliarse con la Rusia de Putin. Horas más tarde, en la misma cita de Munich, el Vicepresidente Mike Pence dio un discurso a nombre de Trump para desmentir a McCain.
El actual mandatario jamás ha dicho que repudia a la OTAN, sino que busca actualizarla pues sigue los patrones de la guerra fría de hace más de 50 años, cuando la amenaza peor de hoy es el terrorismo islámico. No pide disolución del organismo, sino fortalecerlo y reclama contribuciones equitativas a todos sus asociados.
En cuanto a Rusia, Trump ha sostenido antes, durante y después de la campaña electoral que prefiere dialogar con Putin antes que confrontarlo, dado que representa a una potencia mundial nuclear respetable. En ningún momento ha insinuado que aceptaría una alianza que perjudique el interés de los Estados Unidos u Occidente.
McCain parece haberse sumado a la campaña de los demócratas y de los progresistas/globalistas empeñados en esgrimir el factor Rusia para torpedear la legitimidad de la presidencia de Trump. Sin prueba de ninguna clase, los opositores anti Trump alegan que Putin intervino en los comicios para favorecerlo en desmedro de la candidata demócrata Hillary Clinton.
El instrumento de la supuesta maniobra fue la publicación vía WikiLeaks de emails comprometedores de la dirigencia del partido demócrata, en los que se revelaban actos no éticos pro Hillary. Pero esos hechos ocurrieron con Obama, quien evidentemente nada hizo para evitarlo pese a que tuvo información, según ellos, cierta al respecto.
Putin ha negado toda participación rusa en la campaña electoral e igual lo ha hecho el grupo Trump. Nadie ha desmentido, en contraste, la veracidad de los emails de la dirigencia demócrata puestos al descubierto. Del lado republicano más bien se ha aclarado que se adoptaron medidas extra de seguridad cibernética, tras la advertencia que el FBI dio a los dos partidos y que los demócratas desoyeron.
El “fantasma” ruso persiste en la mentalidad demócrata/progresista, con el apoyo de medios como el The New York Times, que ocultó el genocidio de la era Stalin con la hambruna de la estatización de las propiedades agrícolas y las matanzas por la represión política. Walter Duranty, su Corresponsal en Moscú, recibió el Premio Pulitzer en 1932 con sus falsos reportajes (Wilkipedia).
El objetivo es torpedear todo esfuerzo de Trump por dialogar con Putin para mantener una relación pragmática, que permita liquidar de una vez por todas al terrorismo islámico, asunto en el cual coinciden. En cuanto a la alusión de McCain sobre Occidente, Putin parece estar más en armonía con una visión judeo cristiana que Obama, el general pro globalista y quienes protegen la expansión del radicalismo islámico.
Hay razones personales, además, que explican la actitud impropia del senador McCain en Europa. Durante la campaña, en alguna entrevista por TV, Trump se negó a admitir que el veterano de Vietnam sea un héroe por el hecho de haber estado en prisión. Si lo dijo, es porque tenía razones para ello. Casi nunca, aún sin el casi, Trump falta a la verdad en discursos, en sus mensajes por Twiter, en las entrevistas.
Efectivamente. Basta explorar el Internet y acceder a videos y testimonios para probar que McCain no fue un héroe, que colaboró  con los Vietcongs  y grabó cintas acusatorias contra las fuerzas armadas norteamericanas, no fue torturado y que se lesionó al saltar de su avión abatido y que fue liberado en tiempo récord en mérito a su cooperación y a que su padre era el comandante de las tropas navales de la región.
En el video clip que se puede ver y escuchar en este enlace, las pruebas son claras. Son testimonios en el Senado. Allí se da cuenta, además, que el ya entonces Senador y Héroe de Vietnam, apoyado por otro “héroe”, John Kerry, pasó una ley para bloquear toda información relativa a los prisioneros de guerra que quedaron atrás, que no pudieron tener el trato especial que tuvo McCain.

Friday, February 17, 2017

EL PAPEL DE LOS MEDIOS

Mal hacen quienes pretenden comparar la confrontación de Donald Trump con los principales medios de comunicación audiovisual que le son hostiles en los Estados Unidos, con las actitudes dictatoriales de gobernantes del tercer mundo para limitar la libre expresión.
El Presidente Trump, como lo aclaró en la espectacular rueda de prensa de ayer, acoge con entereza cualquier noticia u opinión que pudieran no serle favorables. Lo que le irrita, dijo, es que exista un periodismo deshonesto confabulado para atacarlo con mentiras.
En el Ecuador, por ejemplo, el Presidente Rafael Correa persiguió con zaña a columnistas como Carlos Vera, Jorge Ortiz y otros y presionó para que sean expulsados de los medios en que emitían opiniones que no eran de su agrado. Otro, Emilio Palacio de El Universo, se vió obligado a fugar y ahora está autoexiliado en Miami.
El Diario Hoy quebró por maniobras del régimen y algunos, como El Telégrafo, fueron confiscados. Los restantes optaron por la auto censura y el principal, El Comercio, finalmente fue vendido a un extranjero pese a prohibirlo la Constitución. La culminación de la guerra anti libre expresión fue la Ley Mordaza, una tácita imposición de la censura previa.
Trump ni remotamente busca algo parecido. Lo que anhela es la práctica de la honestidad profesional en el periodismo, como lo garantiza la Constitución. La situación ha llegado a tal extremo, que rebasa el delito del libelo que podría absolverse en los tribunales, para alcanzar niveles obstructivos de conspiración.
El factor “Rusia” es decidor. Meses antes de las elecciones de noviembre pasado, se hicieron públicos millares de emails de la dirigencia del partido demócrata que apoyaba a Hillary Clinton, en los que se revelaban patrañas para debilitar al rival de Hillary, Bernie Sanders y para facilitarle a ella en los debates por TV y otras maniobras nada éticas.
No se ha podido evaluar el impacto de los emails en los resultados de las elecciones, pero luego de la pérdida de Hillary, los demócratas forjaron la teoría de que esa filtración fue urdida por Rusia en favor de Trump. Nunca han llegado a presentar una sola prueba, pero siguen insistiendo en que la intervención de la dupleta Trump/Putin en las elecciones es indiscutible.
Rusia y Putin siguen siendo el arma del “progresismo”/demócrata para tratar de desligitimizar la presidencia de Trump. Es una campaña en la que participan a una sola voz The New York Times, Los Angeles Times, The Wall Street Journal, The Washington Post y las cadenas CNN, MSNBC, CBS y radios solidarias. Se trata de un bloqueo informativo deshonesto al que se opone Trump.
El NYT publicó en primera plana que la dirigencia de la campaña de Trump sostenía conversaciones regulares con funcionarios rusos antes, durante y después de la campaña electoral. Pero en la misma crónica se lee que los reporteros no lograron encontrar ninguna prueba de ello. Sin embargo dieron despliegue amplio y destacado al informe infundado.
Correa, para seguir con el ejemplo, no luchaba contra el periodismo deshonesto, sino contra el periodismo honesto que investigaba y deseaba comunicar a los lectores acerca de errores y quiebras de la ley en las que incurría el régimen. Trump alienta al periodismo honesto, acepta críticas, pero aborrece de las mentiras persistentes, que distraen el buen gobernar.
El derecho a la libre expresión es fundamental en una democracia como la de Estados Unidos y no debe ser regulada ni administrada como si fuera un servicio público, como en el caso de la Ley Mordaza del Ecuador. Es un derecho individual que se auto regula y limita con el derecho de los demás y que si incurre en excesos de injuria y calumnia, puede penalizarse.
Muy distinta es la colusión o acción colectiva de los medios audiovisuales y escritos, no para fortalecer sino para debilitar los valores de la democracia en su intento por desconocer la victoria de Trump, basados en una supuesta intervención de Putin en los asuntos internos de los Estados Unidos, acerca de lo cual no hay prueba alguna.
El general Michael Fynn acaba de verse forzado a renunciar de su cargo de Asesor de Seguridad Nacional, porque conversó con el embajador de Rusia y no contó de ello en todos sus detalles al Vicepresidente Pence. Eso se supo por “leaks” o filtraciones de la conversación telefónica que los reporteros del The Washington Post recibieron de agentes desde adentro de la Casa Blanca.
Tales filtraciones, que se multiplican, son un crimen cometidos por  empleados obamistas resentidos. Se los descubrirá y sancionará por atentar contra la seguridad nacional. Los WikiLeaks que divulgaron los emails en la campaña de Hillary, aún si fueron provistos por los rusos, no afectaban a la seguridad nacional. Hay evidencias de que fueron agentes de la CIA, anti Hillary, los que divulgaron esos emails.


Tuesday, February 14, 2017

¿TODAVÍA EN LA CASA BLANCA?

Si alguien viniera súbitamente de una remota jungla a este país y se guiara de diarios y TV para saber lo que aquí está pasando, quedaría confundido y podría pensar que la Casa Blanca está vacante, o que está punto de estarlo.
La mayoría de medios de comunicación, en efecto, está siguiendo la misma táctica de distorsionar lo que hace y dice Donald Trump, como lo hizo desde el momento en que lanzó su candidatura presidencial por el partido republicano en junio del 2015.
Cuando Trump era uno más de los 17 pre candidatos, hubo agoreros que no le daban más de un par de semanas de vida en la campaña, acusándolo de bufón, populista, demagogo, impreparado, débil mental. A medida que la campaña continuaba, extendían los plazos para su muerte política.
Hasta entrada la noche de la votación del 8 de noviembre la opinión de los expertos de los principales medios y de los portavoces de ambos partidos le asignaban el triunfo a la rival de Trump, la demócrata Hillary Clinton. The New York Times decía que ganaría con el 87% de los votos.
La realidad fue otra. La mayoría de electores permaneció impermeable a la campaña mediática y votó por Trump de manera espectacular e inequívoca y lo sigue respaldando. Pero los demócratas/progresistas no se resignan y arrecian en su campaña de todos los días para tratar de desligitimizar al Presidente electo y formalmente posesionado el 20 de enero pasado.
Han obstruído la aprobación senatorial de los miembros de su gabinete sin argumentos válidos y por un lapso sin precedentes en la historia. Pese a ello y gracias a la mayoría republicana, los nombramientos se están dando y pronto Trump podrá desarrollar su gobierno con uno de los gabinetes de más alta calidad en la Historia.
La infalibilidad no es atributo humano. Se ha producido una primera baja en el equipo Trump con la renuncia forzada del Asesor de Seguridad Nacional, general Michael Flynn, nombramiento que no requiere de la aprobación del Senado. El general de tres estrellas no dijo toda la verdad sobre diálogos que sostuvo con el embajador de Rusia y esa actitud lo descalificó.
No solo el periodismo de los medios adversos y las versiones deshonestas de portavoces incluso de su propio partido republicano se interponen en la misión Trump anti “progresismo”. También está la rama judicial de la que ha dicho que está “quebrada”. La decisión de suspender por 90 días el ingreso de refugiados de siete países calificados (por el gobierno de Obama) de promotores del terrorismo, ha sido bloqueda por un juez federal y la Novena Corte Federal de Apelaciones.
Lo hicieron aduciendo que no hay pruebas de que dichos siete países sean una amenaza para la seguridad nacional. Esto implica interferencia de la rama judicial en la ejecutiva. La Constitución y el Congreso facultan a la Presidencia a adoptar las medidas que juzgue pertinentes en materia de inmigración para garantizar la seguridad nacional.
Afortunadamente, en el gobierno de Trump habrá un 38% de vacancias en el sistema judicial federal y pronto el Senado iniciará el debate para elegir a Neil Gorsuch como noveno juez de la Corte Suprema de Justicia, en reemplazo del fallecido Antonin Scalia. Con él se restablecerá la ventaja de 9/5 en favor de la restauración del constitucionalismo originalista. La rama “quebrada” comenzará a rehacerse.
Mientras se propalan los rumores, los cambios de Trump continúan a ritmo acelerado. Irán y Corea del Norte están advertidos de que hay un nuevo jefe en la Casa Blanca dispuesto a frenar sus excesos. El pasado fin de semana reafirmó la amistad y alianza con el líder del Japón y mañana lo hará con el líder de Israel, en concordancia con el nuevo tono.
Simultáneamente, la nueva embajadora en Naciones Unidas dijo que el gobierno de los Estados Unidos no tolerará más que esta organización siga hostigando a Israel, su aliado más firme en Medio Oriente. Impugnó que la misión de NU a Libia la encabece el delegado de Palestina, cuya calidad de Estado no reconoce.
Trump acaba de incluir en la lista negra de narcotraficantes al vicepresidente Tarek Zaidan El Aissami, de Venezuela, por casos probados de tráfico de drogas y lavado de dinero en complicidad con el empresario José López Bello. La fortuna del segundo de Maduro y potencial sucesor, es de 3.000 millones de dólares. Tiene conexiones terroristas con Irán. Sus cuentas bancarias han sido congeladas.
Trump ha confirmado que antes de fin de año la reforma tributaria en favor de la inversión y el empleo será una realidad. La Bolsa de Nueva York reacciona con optimismo, el Dow Jones sobrepasó los 20.000 puntos y hoy estaba en 20.439. El Primer Ministro de Canadá Trudeau visitó a Trump ayer y junto con Peña Nieto de México se revisará el tratado comercial tripartito, NAFTA, para actualizarlo en beneficio común.
Las encuestas dicen que la popularidad de Trump ha caído al 44%, pero sin credibilidad. Lo desmiente el hecho por ejemplo de que la cantante Joy Villa se presentara sorpresivamente con traje pro Trump en la noche de gala de los premios Grammy (un medio hostil al Presidente) y que sus discos se vendieran a partir de entonces de modo caudaloso.
Su “ranking”, antes de la presentación, estaba por debajo de 500 o menos. Ahora sus ventas rivalizan con las de Beyoncé y Gaga en el puesto No 1. No será precisamente como resultado del repudio al slogan “Make America Great Again” de su vestido, el cual a los pies de la falda tenía claramente impreso en grandes letras el nombre Trump.

Wednesday, February 8, 2017

NOMBRAMIENTO EXCEPCIONAL

Uno de los nombramientos de mayor trascendencia es el que acaba de aprobar el Senado de los Estados Unidos de la Ministra de Educación, Betsy DeVos. Lo hizo con el histórico voto dirimente del vicepresidente Mike Pence, por 51 a 50. 
Los 48 senadores demócratas se opusieron al nombramiento ferozmente e incluso piratearon o “filibustearon” el debate, prolongándolo durante toda la noche del lunes al martes. A la batalla se unieron dos senadoras de Maine y Alaska, republicanas, lo que empató la votación a 50.
Nunca antes en la historia del Congreso se había llevado a tal extremo el cuestionamiento por la designación de un miembro del gabinete ministerial de un Presidente. Los debates han sido intensos en otros casos, como nombramiento de jueces o discusión de proyectos, nunca en referencia a colaboradores del nuevo régimen.
¿Por qué tanto empeño de los demócratas en bloquear el nombramiento del líder de un ministerio que aparentemente no tiene tanto poder como el de Defensa, el Departamento de Estado o el Fiscal General? La respuesta está en los sindicatos. Los sindicatos o Unions como se los conoce aquí en inglés, controlan desde hace mucho tiempo la educación pública en el país.
Desde 1990 The National Educaction Association ha dado 30 milllones de dólares del fondo de cuotas obligatorias de los profesores en favor de candidatos a nivel federal y local. El 93% fue al partido demócrata. En ese lapso, The American Federation of Teachers entregó 26 millones de dólares para igual fin. El 99% lo recibieron los demócratas.
El esquema es claro. La educación pública debe mantenerse rígida para usufructo de los demócratas. Los sueldos y los costos suben con aprobación de los regímenes y la calidad de la educación decae por la falta de competencia y porque los sindicatos bloquean cualquier reforma de actualización.
Betsy DeVos es una billonaria que desde hace una veintena de años se ha dedicado a profundizar en el tema para tratar de mejorarlo. No para acabar con las escuelas públicas, como mentirosamente han dicho los senadores demócratas y los articulistas que los apoyan, sino para abrir posibilidades de superación.
Una de las opciones, aplicadas ya con resultados positivos, es la creación de escuelas charter o alternativas, que se financian en parte con fondos de las escuelas públicas de educandos que las prefieren y usan “vouchers”, o cupones para financiar los estudios. Igual opción DeVos ofrece para las escuelas particulares y religiosas, con financiación parcial de esos bonos.
Un beneficiario y entusiasta apologista de la fórmula DeVos ha sido el senador Corey Booker, demócrata de la raza negra a quien lo quieren promover como sucesor de Obama para la lid presidencial del 2020. En el 2012, en una conferencia presidida por la ahora Ministra, expresó su respaldo a que no solo los adinerados puedan acceder a una buena educación.
Censuró a quienes ejercen cargos públicos en su nativa New Jersey que envían a sus hijos a escuelas privadas para que se eduquen mejor. Él pudo hacerlo porque obtuvo una beca, un “voucher”. Se liberó así del cerco de ignorancia y dependencia en que se ha convertido la mayoría de escuelas y colegios públicos de las áreas deprimidas. Sin embargo de su razonamiento, Booker votó contra DeVos.
Según las encuestas internacionales, el grado de rendimiento del sistema de educación de los Estados Unidos ocupa el lugar 25. En Matemáticas el 27, en Lectura el 17, en Ciencias el 20. Eslovaquia iguala esos rércords, pero invierte 53.000 dólares por estudiante, en contraste con los 115.000 que los contribuyentes nortamericanos lo hacen en este país.
La situación es crítica no solo por el desperdicio de recursos y los magros resultados en aprendizaje, sino porque los curricula se han elaborado bajo el influjo demócrata/progresista que distorsiona la historia de los Estados Unidos y corroe la mente de niños, jóvenes y adultos que luego votan demócrata en las elecciones y escriben y actúan demócrata en los medios audiovisuales y en Hollywood.
El nombramiento de Betsy DeVos, pese a la debilidad de su ministerio, está llamado a inspirar un cambio que devuelva el poder del control de la educación a los 50 Estados, a sus familias y ciudadanos y la libere acaso para siempre del monopolio de las Unions, en contubernio con regímenes de la misma ideología, que han estado transformando a la nación.
Estados Unidos es una nación basada en la libertad y la competencia. En la educación esos principios se han desvanecido, con la obligatoriedad de que cada educando esté forzado a enrolarse en la escuela o colegio donde habita, guste o no guste a sus padres. Mientras más miserable sea la situación de una ciudad o un barrio, más miserable será esa escuela y así serán los resultados de la educación.
DeVos, con Dondald Trump, quiere derribar la imposición demócrata/progresista de ese tipo de “igualación de resultados”, estática e incambiable, para sustituirla por el principio de igualdad de oportunidades para todos,  ahora inexistente. Con su nombramiento, ha  comenzado la gran proeza. 

(El Diario The Wall Street Journal, en su edición de mañana, incluirá un acápite de la declaración de la senadora demócrata Elizabeth Warren, formulada en el 2003, en favor de los vouchers. Warren se ha hecho célebre porque mintió tener ancestro indoamericano para recibir trato preferencial en la universidad. Figura como una potencial candidata presidencial para el 2020. En la nominación de la ministra de Educación DeVos fue opositora inflexible, como todo lo fue todo el  bloque de 48 senadores, con el añadido de dos republicanas. He aquí el texto en inglés de las palabras de Warren:)

Wednesday, February 8, 2017 6:38 PM EDT
From “The Two-Income Trap: Why Middle-Class Parents Are (Still) Going Broke” (2003) by Elizabeth Warren and Amelia Warren Tyagi. Ms. Warren is now a U.S. senator from Massachusetts:
Any policy that loosens the ironclad relationship between location-location-location and school-school-school would eliminate the need for parents to pay an inflated price for a home just because it happens to lie within the boundaries of a desirable school district. Ñ
A well-designed voucher program would fit the bill neatly. A taxpayer-funded voucher that paid the entire cost of educating a child (not just a partial subsidy) would open a range of opportunities to all children. . . . Fully funded vouchers would relieve parents from the terrible choice of leaving their kids in lousy schools or bankrupting themselves to escape those schools. 
We recognize that the term “voucher” has become a dirty word in many educational circles. The reason is straightforward: The current debate over vouchers is framed as a public-versus-private rift, with vouchers denounced for draining off much-needed funds from public schools. The fear is that partial-subsidy vouchers provide a boost so that better-off parents can opt out of a failing public school system, while the other children are left behind. 
But the public-versus-private competition misses the central point. The problem is not vouchers; the problem is parental choice. Under current voucher schemes, children who do not use the vouchers are still assigned to public schools based on their zip codes. This means that in the overwhelming majority of cases, a bureaucrat picks the child’s school, not a parent. The only way for parents to exercise any choice is to buy a different home—which is exactly how the bidding wars started. 

Short of buying a new home, parents currently have only one way to escape a failing public school: Send the kids to private school. But there is another alternative, one that would keep much-needed tax dollars inside the public school system while still reaping the advantages offered by a voucher program. Local governments could enact meaningful reform by enabling parents to choose from among all the public schools in a locale, with no presumptive assignment based on neighborhood. Under a public school voucher program, parents, not bureaucrats, would have the power to pick schools for their children—and to choose which schools would get their children’s vouchers.

Monday, February 6, 2017

DE SUPER BOWL Y DE JUECES

Acaso el calificativo más apropiado para describir la victoria de los Patriots sobre los Falcons en el juego de anoche en la final del fútbol americano en Houston, fue “épico”. Tras perder por 21-0, los Patriotas se recuperaron y a la postre derrotaron a los Halcones por 34-28.
Fue una jornada vibrante, de emoción intensa en la que fue nítida la misión de liderazgo de Tom Brady, la estrella escarnecida sin misericordia por el pecado de no ocultar su amistad y preferencia por el Presidente de los Estados Unidos Donald J. Trump así como por profesar abiertamentre su fue religiosa.
Algunos comentaristas comparan lo ocurrido anoche en el estadio tejano con lo que sucedía la noche de las elecciones del 8 de noviembre pasado, cuando Hillary Clinton aventajaba a Trump en los primeros recuentos y ya el diario The New York Times predecía que la candidata demócrata ganaría con una ventaja del  85%.
Los resultados fueron otros, por cierto, como en la justa de ayer, acerca de la cual Donald Trump se había visto forzado a predecir los resultados. Ello ocurrió en la entrevista con Bill O´Reilly en FoxNews antes del partido. Al comienzo, el Presidente no quiso constestar, pero O´Reilly le advirtió que no lo dejaría sin antes conseguir la predicción.
Finalmente lo hizo, inclinado dijo por amistad con los Patriots aunque sin desconocer la gran calidad de los Falcons. Ganarán los Patriots, dijo. ¿Y con cuánto? le preguntó el conocido entrevistador. Con unos ocho puntos, respondió. Su vaticinio se excedió solo dos puntos con el resultado real.
Mientras la gente seguía fascinada el desarrollo del evento deportivo, en el área política continuaba y continúa pendiente el debate sobre la decisión de un juez federal de suspender una orden presidencial de ingreso de los extranjeros de siete países promotores del terrorismo, hasta precisar mejor los procesos de escrurtinio.
La acción del juez ha frenado la orden y aunque será apelada hasta un nivel superior, es probable que la decisión final vaya a manos de la Corte Suprema. Lo cual demoraría meses y talvez hasta entonces no habrá el noveno juez propuesto por Trump, con lo cual la votación de la Corte seguiría empatada entre cuatro de izquierda y cuatro de derecha.
La interferencia del juez de Seattle, Estado de Washington, James Robart, confirma la contaminación “progresista” (socialista/izquierdista) de la rama judicial, que se ha ido acentuando en los últimos años. Su influjo negativo radica en considerar inflexible a la Constitución, impropia para  adaptarse a los cambios de los tiempos modernos que demandan, según ellos, una mayor y decisiva intervención gubernamental para imponer "justicia social" .
La suspensión migratoria de Trump es facultad claramente establecida en la Constitución. El juez Robart dice que causa daño a los derechos de los extranjeros afectados, lo cual viola garantías constitucionales. Pero ocurre que la Constitución de los Estados Unidos protege solo a los ciudadanos norteamericanos y solo ellos son los que tienen derecho a entrar y salir libremente del país. 
El Jefe del Ejecutivo está obligado a velar por la seguridad nacional y una de las formas primarias es controlar quiénes entran y cómo. Al estallar la II Guerra Mundial, FDR prohibió el ingreso de japoneses, a los residentes en el país los internó en campos de seguridad y otras restricciones aplicó a los alemanes e italianos, porque sus países de origen pertenecían al Eje.
También ha habido restricciones para evitar enfermos de países con epidemias, como el Ebola. Durante la Guerra Fría se negaban visas a los comunistas afiliados o pro comunistas y en las postrimerías del Siglo XIX el Presidente John Adams pedía ya restringir el ingreso de “tanto irlandés” que casi sin excepción se unían a las huestes de su rival Thomas Jefferson.
La protesta contra la medida de Trump se ha extendido a las calles de varias ciudades de los Estados Unidos y de otros países. Parte de la mentira de que es “anti inmigrante” y “anti musulmán”. No es lo uno ni lo otro, sino simplemente es el deseo de verificar que quien desee llegar a este país no venga camuflado como terrorista, con identidad falsificada.
El inmigrante de cualquier región, raza o credo seguirá siendo bienvenido, siempre que lo haga legalmente y esté dispuesto a respetar las leyes y la Constitución. Trump no quiere repetir los errores de Europa, donde los árabes se aislan, irrespetan la cultura judeo cristiana, buscan imponer la ley Sharia y a la final completan una invasión que no pudieron hacerla antes con la espada.
Las protestas aparentemente son sufragadas por Soros, un billonario judío de origen húngaro y uno de los principales promotores del globalismo que Trump y Brexit han resuelto detener. Hay quienes ignoran esta versión y la comparan con las protestas contra la guerra de Vietnam. El símil no tiene validez. En el caso de hoy, Trump es pro USA, en el caso de Vietnam, el movimiento era anti USA.
El origen de la rebelión del decenio de 1960 está en el rechazo a la ley de reclutamiento obligatorio por parte de los jóvenes de entonces. Las condiciones de vida post II Guerra Mundial habían mejorado notablemente, pues los veteranos accedieron con becas a las universidades, lograron empleos bien remunerados y sus hijos gozaron de comodiades y oportunidades que nunca ellos tuvieron, inmersos en la Depresión.
La perspectiva de ir a la guerra y arriesgar sus vidas, perdía atractivo, peor si se distorsionaba el objetivo con las constantes informaciones de los medios audivisuales e impresos. Se decía que los soldados americanos eran asesinos, invasores, opresores y que la causa de los Vietcongs era la causa de los buenos y de los justos (según la actriz Jane Fonda).
La verdad era y es otra. Stalin, tras la derrota del Eje, no quiso adherirse al Plan Marshall para la recuperación de Europa ni al Programa de Átomos para la Paz. Su meta era cercar a la URSS con una “cortina de hierro” y expandir el imperio fuera de ella por todo el orbe mediante la subversión, la guerrilla y la quintacolumna. Con el robo de fórmulas construyó su propia bomba atómica e igual lo hizo Mao más tarde en China.
Estados Unidos no organizó las guerras en Corea ni Vietnam con afán de conquista. Fueron respuestas a las invasiones expansionistas de la URSS y China en las dos penínsulas y para ello hubo consenso en las Naciones Unidas. El poderío bélico al mando de USA era evidente en los dos casos, pero la debilidad política de Truman en Corea y Nixon/Johnson en Vietnam impidió que el comunismo fuera derrotado.
La URSS se desplomó en 1989, pero su ideología sigue infiltrándose en las mentes de muchos y en gobiernos como los de Cuba, Corea del Norte y de sus imitadores por doquier. Los que protestan ahora en las calles contra el control migratorio, no razonan. Su raciocinio está bloqueado y programado por la máquina de “pensar” del progresismo izquierdista/marxista.
Pero esa maquinaria da muestras de estar oxidada. Pronto quedará en desuso según avancen y consoliden los logros del gobierno de Trump y sus promesas de restaurar los principios emblemáticos de la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos, con su versión pragmática, la Constitución.